Testamento de Don Nicolás Salvados Acea de los Ríos

Testamento de Don Nicolás Salvador Acea de los Ríos

  

Sepan cuantos el presente vieren, que: yo NICOLAS SALVADOR ACEA DE LOS RÍOS natural de la Ciudad de Nueva Paz y vecino de Cienfuegos, e hijo legítimo de Don Antonio Acea y Pérez y de Da. Regla de los Ríos, ya difuntos, hallándome con capacidad legal para testar, ordeno mi testamento como sigue:

            PRIMERO: - Quiero que mi funeral y entierro, cualquier que sea el punto o lugar donde fallezca, se celebre sin pompas de ninguna clase, y todo lo más modesto posible, y que mis restos sean trasladados al lote de terreno que poseo en el cementerio de GREENWOOD, BROOKLYN, Estados Unidos junto al que ocupan los de mi inolvidables hijo TOMAS LORENZO, y donde igualmente deben colocarse los de mi consorte cuando fallezca, quedando hecho cargo de esta traslación mi heredero y los albaceas que nombré, a quienes encargo muy especialmente el cumplimiento de esta disposición.

            SEGUNDO: - Declaro haber sido casado en primeras nupcias con la Señora Teresa Terry y Dorticós, de cuyo matrimonio me quedó un hijo nombrado TOMAS LORENZO, el cual también falleció, habiendo liquidado aquella sociedad conyugal, y todas las cuentas de la herencia de mi referido hijo, según lo declaró su abuelo el Sr. Tomás Terry, en el concilio que otorgó ante el Notario Don Antonio León, en la Ciudad de Cienfuegos.

            TERCERO: - Declaro que en el año de mil ochocientos ochenta y uno, contraje segundad nupcias con Doña FRANCISCA TOSTES Y GARCÍA, sin que al presente hayamos tenido sucesión alguna, y cuando lo celebramos, no aportó mi dicha consorte, bienes de ninguna clase, y que yo llevé la cantidad de seiscientos mil pesos, en el valor de bienes inmuebles, muebles, semovientos y otros valores.

            CUARTO: - Declaro por mis bienes los que resulten al tiempo de mi fallecimiento y constatarán de mis libros y documentos donde aparezcan también mis créditos activos; pues pasivos no tengo hoy, porque todo lo compro al contado, conforme a mi costumbre, y por lo tanto, es de suponer que no los tenga el día de mi fallecimiento.

            QUINTO: - En memoria de mi querido e inolvidable hijo TOMAS LORENZO, lego y consigno la cantidad de CIENTO CINCUENTA MIL PESOS ORO para la construcción y sostenimiento de una Escuela, en la Ciudad de Cienfuegos, para niños pobres, tanto de la raza blanca como la de color, hasta la edad de catorce años. De esa cantidad se destinarán CINCUENTA MIL PESOS para la construcción del edificio, si es que yo no lo hubiere hecho o empezado, y el resto de CIEN MIL PESOS, se asegurarán de la manera más conveniente, para que con sus réditos e intereses, rentas y productos de todas clases, se atienda al sostenimiento, conservación, aumento y fomento de la institución, que estará bajo la dirección de mis albaceas, y de personas idóneas que éstos nombren, que infiltren en esos tiernos corazones las máximas necesarias que sirvan después para ser buenas madres, que a la vez dirijan por iguales sendas a sus hijos. IGUALMENTE lego y dono otros CIENTO CINCUENTA MIL PESOS ORO, para la construcción y sostenimiento de otra Escuela para niños varones de ambas razas blanca y de color, hasta la edad de diez y seis años, y debiendo tener esta Escuela una sección para artes y oficios, con los mismos principios y fines ya explicados, a fin de que, el que no sirva para una carrera científica, se dedique a un oficio o arte, según su inclinación y capacidad intelectual, para que lleguen a ser hombres útiles para sí y la Sociedad. Dichos colegios serán instalados bajo la advocación de “SANTO TOMAS” y “SAN LORENZO”, respectivamente, siendo condición precisa, que cada uno de ellos, coloque en el lugar más preferente del Establecimiento benéfico, un retrato de mi malogrado hijo TOMAS LORENZO; pues como dejo dicho, se establecen en memoria del mismo.

            SEXTO: - Del remanente de todo mis bienes, derechos y acciones que por cualquier título o razón me toquen y aparezcan de presente y futuro, instituyo y nombro mi única y universal heredera en usufructo, a la referida mi consorte DOÑA FRANCISCA TOSTES Y GARCÍA, sin perjuicio de la cuota viudal que le concede el Código Civil vigente, a fin que después de su fallecimiento, se destinen e inviertan mis referidos bienes, en la instalación y sostenimiento de un Hospicio de pobres, de ambos sexos, y raza blanca y de color, en la Ciudad de Cienfuegos, asistido por hermanas de la Caridad, y bajo la inspección, administración y dirección única y absoluta de mis Albaceas, a quienes faculto, desde luego, ampliamente sin limitación alguna y relevación de fianza. La tercera parte del valor de mis bienes hereditarios o poco más o menos el importe de los mismos, se aplicara a la construcción del edificio adhoc que se levante en dicha Ciudad de Cienfuegos y lugar que elijan mis albaceas que en tiempo fueren, y el resto se aplicará a invertirlo, asegurarlo e imponerlo de manera más segura y estable, para que se dé la renta o producto más ventajoso para el sostenimiento de dicho Establecimiento de Beneficencia particular y privado. Mi repetida heredera queda relevada de prestar fianza ni caución de ninguna clase, por su calidad de usufructuaria, y podrá, si ella quiere, dar principio a la obra de Beneficencia que ordeno para después de su muerte y no antes, como me reservo yo hacer respecto de las Escuelas a que me refiero en la cláusula QUINTA de este testamento.

            SÉPTIMO: - En uso de las facultades que me concede la Ley, prohíbo toda intervención judicial en mi juicio testamentario; pues al efecto quedan facultados mis albaceas para que con el doble carácter de tasadores, contadores y partidores, lo practiquen todo extrajudicialmente por medio de escritura pública que les autorizo otorguen con todo los requisitos necesarios para su validación, a fin de que se incauten de todos los bienes hereditarios, incluyendo en dicha autorización los documentos públicos sujetos a Registro, como cancelaciones de créditos hipotecarios, prórrogas y cesiones de los mismos, transacciones, acuerdos, quitas, esperas y demás que ocurran, sin limitación alguna, bastándole al efecto esta cláusula para todo lo judicial y extrajudicial; pues pudiera suceder que judicialmente tuvieran que representar o hacerse representar, en cuyo caso otorgarán  los poderes que se requieran. Nombro Albaceas cumplidores de mi voluntad, tasadores, contadores, partidores relevados de toda fianza y con prórroga del año albaceazgo, a treinta años más a cada uno, a mi actual consorte la SRA. DOÑA FRANCISCA TOSTES Y GARCÍA, y a mis amigos de entera confianza DON PRUDENCIO BIDEGAIN Y OYARSABAL, DON ESTEBAN CACICEDO Y TORRIENTE, para que los tres de mancomún, y por su falta les sustituyan DON CARLOS TRUJILLO Y CARRION, DON FELIPE GUTIERREZ Y UBILA, Y DON ANTONIO TORRES Y CASTILLO, o los que ellos elijan como primeros nombrados en el mismo instante de tomar posesión, cumplan esta mi voluntad, pues para que no les sorprenda la hora incierta de la muerte, deberán asignar inmediatamente la persona de su confianza que deba sustituirlos en el cargo para que han sido nombrados, y cuyo nombramiento harán por escritura pública con todas las facultades que a ellos ampliamente concedo por la presente, a fin de que siempre existan los tres albaceas administradores, directores y representantes legales de mi persona, derechos y acciones, para los tres establecimientos piadosos, y a ellos referentes e inherentes; y es entendido que los sustitutos o delegados que nombren mis tres albaceas para que les sucedan, será lo mismo que si yo los hubiera nombrado directamente, y por lo tanto, quedan mis repetidos Albaceas, investidos de las más amplias facultades. Y en el inesperado caso de que el Gobierno, el Municipio o la provincia o cualquiera otra autoridad judicial, administrativa o gubernativa, intentare incautarse por cualquier causa o motivo, sea cual fuere, de los establecimientos que mando se construyan, o de sus preventos y rentas, y se diera directamente o indirectamente otro destino o aplicación a esos bienes, quedará revocada esta institución y facultados mis tres Albaceas que en tiempo fueren, para realizar todos los bienes o parte de ellos, según lo estimen más procedente, y su producto lo destinen a obras de caridad en la misma Ciudad de Cienfuegos o su jurisdicción, pues mi intención es, y como ley suprema dejo escrita en este mi testamento y última voluntad, que obedece a un sagrado deber, en bien de la humanidad y provecho de todos, con la bendición de Dios, a cuyo amparo y protección dejo el cumplimiento y término de esta piadosa obra.

         NOVENO: - Lego y dono a mi hermano DON FRANCISCO ACEA DE LOS RÍOS, la suma de DIEZ MIL PESOS, que le serán entregados del producto de la zafra que elabore mi ingenio DOS HERMANOS, en la inmediata a mi muerte; y además le lego el usufructo, mientras viva, de la casa que habita de mi propiedad en esta Ciudad, calle de San Fernando número treinta y cinco.

DÉCIMO: - Mando a mis Albaceas hagan conservar en la mejor condición posibles, la Capilla del Cementerio de esta Ciudad construida y donada al referido Cementerio por mis antepasados y reconstruida posteriormente por mí, en cuyos portales existe un monumento que conserva los restos de mis queridos padres, tío y demás familiares. Y consiste la atención que recomiendo a mis albaceas que en tiempo fueren, en una lechada y renovación de las pinturas cuando sean necesarias, e impedir que el comején destruya sus maderas.

 UNDÉCIMO: - Quiero y mando que la Escuela para varones que mando fundar, sea instalada en la casa que habito en esta Ciudad de Cienfuegos, anexándole la fábrica de la casa inmediata que ocupa el Liceo, con las demás obras que se requieran para la instalación, y además, ordeno que en el primer cuarto, donde fallecieron mis padres, se coloquen los cuadros de la Purísima y Nuestra Señora del Carmen, que poseo hace años.

  DUODÉCIMO: - Existiendo en poder de los Señores Laurence Turnure y Ca., de New York, los valores que tengo en los Estados Unidos de Norte América, y efectivo que resulte, autorizo expresamente a mis Albaceas administradores que en tiempo fueren, para que se incauten de todo, ya por sí o por medio de apoderados o delegados que al efecto nombren, no tan sólo para tomar posesión de todo sino también para que verifiquen la transferencias a nombre de las personas, corporaciones, instituciones y fundaciones que procedan, y ordeno por este mi testamento, bastándoles al efecto la copia del presente, autorizada legalmente por el Notario en cuyo archivo se protocolice, y legalizado por el Cónsul americano, sin necesidad de acudir a ningún Juez, pues disponiendo de mis bienes entre herederos voluntarios, me autoriza la Ley para disponer que todos los actos, pasos, trámites y diligencias que se requieran, sean practicados por mis Albaceas, extrajudicialmente en representación de mi persona, derechos y acciones, tal cual yo pudiera hacerlo personalmente, siguiéndose así el cumplimiento de los tratados internacionales y el Estatuto personal, por tratarse de bienes existentes en el Extranjero.

    DÉCIMO TERCERO: - En prueba de la amistad y cariño que siempre me ha demostrado la SRA. DOÑA MARIA LUISA DENCASTEIG le lego UN MIL PESOS, como un recuerdo a sus buenos sentimientos.

     DÉCIMO CUARTO: - Igual legado hago a la SRTA: DOÑA ADELA PICHARDO Y LEYVA; pues ambas nos han acompañado, demostrándonos cariño.

     DÉCIMO QUINTO: Por el presente, quedan revocados todos los testamentos que aparezcan anteriormente otorgados; pues sólo se cumplirá éste, como mi última voluntad. Cienfuegos, Enero diez de un mil ochocientos noventa y siete.

  NICOLÁS S. ACEA

Cienfuegos en la Música

Acea, el Benefactor

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