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Sus Primeras Calles
Se
comisionó al Alférez de Navío Don Félix Bouyón para el trazado de la
población. El día 24 empezó el deslinde de los solares y tomando como
punto de partida la majagua que aquí había, trazó esta manzana limitada
por las Calles San Carlos, San Fernando, Santa Isabel y Merlín (hoy San
Luis). Esta primera manzana fue reservada para plaza de armas con el
nombre de Plaza Ramírez, en honor del Intendente Don Alejandro Ramírez,
que con tanto entusiasmo había favorecido la obra de De Clouet. La otra
manzana que completa actualmente este Parque (hoy Parque Martí), es
decir, la limitada por las Calles San Carlos, San Fernando, San Luis o
Merlín y Bouyón, se había reservado para levantar los edificios de la
Aduana y otras oficinas publicas, pero posteriormente se varío su
destino.
Alrededor
de la primera manzana, se trazaron dos calles más al Norte, dos al Sur,
dos al Este y dos al Oeste, de modo que el hito de bronce de la roseta que
esta hoy en día donde antes estaba la Majagua, señala exactamente el
centro del primitivo poblado Fernandina de Jagua, que estaba formado por
veinticinco manzanas y doce calles, que eran de Norte a Sur: Santa Elena,
Santa Cruz, San Carlos, San Fernando, del Carmen o Argüelles y Santa
Clara; y de Este a Oeste: Hourruitiner, De Clouet, Santa Isabel, Merlín
(hoy San Luis), Bouyón y Velazco.
Al trazar
esta primera manzana, Don Félix Bouyón orientó las calles San Isabel y
Merlín exactamente hacia el Norte magnético, es decir, al señalado por
la brújula, no al Norte astronómico, que hubiera sido necesario
determinar mediante complicadas observaciones astrales. Y como las calles
Hourruitiner, de Clouet, Bouyón, Velazco se trazaron exactamente
paralelas a aquellas, todas estas calles, y las que se trazaron después
al irse ensanchando la Ciudad, están perfectamente orientadas de Norte a
Sur.
Las seis
calles transversales, de Santa Elena a Santa Clara, se trazaron cortando
perpendicularmente las primeras, por lo que están orientadas
perfectamente de Este a Oeste. Como el rumbo magnético varía ligeramente
con el tiempo, unas veces hacia el Este y otras hacia el oeste, según la
época del año y también por otras circunstancias astronómicas, se
explica que en algunos planos, hechos en fechas distantes entre sí, no
aparezcan las calles exactamente orientadas de Norte a Sur, aunque las
variaciones son casi imperceptibles, no pasando nunca de un grado. El trazado de nuestras calles, anchas y en perfectos escaques dentro de la más clásica tradición romana y tomista, fue como una premonición del papel de moderna racionalidad que la ciudad jugaría en la historia de Cuba. Llena de apellidos franceses de antiguos pobladores de Luisiana y una enorme migración catalana, ha de tener un impresionante desarrollo económico y cultural que en muchos aspectos será el segundo de Cuba. Felix Bouyon y Túrner
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