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APUNTES HISTÓRICOS SOBRE EL DESARROLLO DE
LA CULTURA EN CIENFUEGOS POR FLORENTINO
MORALES HERNÁNDEZ VICEPRESIDENTE
DEL ATENEO 1958 CIENFUEGOS LA
POESÍA El
primer poeta residente en Cienfuegos de que se tienen noticias, fue D. José
María Buchaca y Freire, nacido en España en 1813, que murió aquí el 25
de noviembre del 1848, después de fundar en 1845 el “Real Colegio de
Primera y Segunda Enseñanzas y de Literaturas y Bellas Artes”. El
3 de junio de 1829 vino al mundo Clotilde del Carmen Rodríguez (La Hija
del Damují), que fue el primer
poeta nacido en la Colonia Fernandina. Fue la creadora de la
Bandera de Cienfuegos, bordando una
para que el general Germán Barrio la llevase al campo de la
revolución, en 1869. Un discípulo suyo publicó contra su voluntad –
pues era muy modesta – su libro “Efusiones del alma” en 1864.
Escribió innumerables poesías, un drama y varias comedias. Murió en su
ciudad natal en abril de 1881, el 4 según D. Enrique Edo y el 15 según
Rousseau y Díaz de Villegas. Antonio
Hurtado del Valle (El Hijo del Damují), figura también entre los primero
poetas cienfuegueros. Nació el 9 de febrero de 1841 y murió en los
campos de la revolución en la provincia de Camaguey, el 7 de junio de
1875. Ejerció activamente el periodismo. Dirigió “El Fomento” en
1861; fundó “El Comercio” en 1866 y poco después, el semanario político
“El Damují”. Sus poesías patrióticas, especialmente su canto
guerrero “A Las Villas”, contribuyeron a dar esplendor a la poesía
revolucionaria de la Guerra de Yara. Publicó dos libros de versos:
Uno en Guanabacoa, en 1866 y otro en Cienfuegos:
Producciones”, en 1865. El
12 de abril de 1844 nació la tercera voz poética cienfueguera: Adelaida
Sainz de la Peña, que murió tuberculosa en su ciudad natal
el 25 de diciembre de 1878, Escribió muchos cuentos y poesías que
se
publicaron en periódicos y revistas, pero no han sido aún
recogidos en libro. Pero
la más alta voz de la poesía entre nosotros, sin lugar a dudas, fue
Mercedes Matamoros que nació en Cienfuegos en 1858. Desde los 14 años de
edad comenzó a destacarse como escritora, publicando artículos en “El
Siglo”, del Conde de Pozos Dulces en “El Occidente” y en otros periódicos
capitalinos, a donde se trasladó con su padre a los 7 años de edad. Sus
poesías completas fueron publicadas en 1892 con prólogo de la poetisa
Aurelia Castillo de González, el que tuvo un ruidoso éxito de crítica
por su mérito extraordinario, Huérfana de madre desde su más tierna
infancia, la persiguió continuamente el infortunio y murió en el
Hospital Civil de Guanabacoa el 25 de
agoto de 1907, en la mayor miseria. Otros
de nuestros primeros poetas fueron D. Jacobo Domínguez Santi, (El
Escolar), el Lcdo. Evaristo Casanova, D. Pablo Fideau, Ginés Escanaverino
de Linares, Adalio Scola Juan Díaz Castiñeira y D. Enrique Edo. Posteriormente
se distinguieron Carlos Genaro Valdés, Fernando D. Ormaechea, Rafael
Villa, Francisco Cobas, José Camallonga Mena, Miguel I. Arruebarrena,
Benigno Nochea, Manuel de J. García Salabarría, Isidoro R. De la
Guardia, Julián Sanz García, León Ichaso, José Navarro y Montes de
Oca, Reinaldo R. Machado, Esteban A. Carrasco Mojena, Ruy de Lugo Viña,
América Fleites, Ramón Sánchez Varona y Juan Dionisio Cabrera entre
otros, todos los cuales han recogido en libro sus producciones.
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