Obra
de maestros catalanes identifica a Cienfuegos
Francisco G. NAVARRO (PL)
"El
quehacer constructivo de maestros de obra catalanes de los siglos XIX y XX
identifica hoy a esta ciudad portuaria como la capital cubana de las cúpulas",
aseguró un especialista en conservación.
En diálogo con Prensa Latina, el arquitecto Irán Millán, director de la
oficina local de Monumentos, elogió la labor de aquellos constructores
procedentes de la actual comunidad autónoma española de Cataluña, que
desde el anonimato legaron un conjunto de techos abovedados, sin par en la
Isla.
"Ellos trajeron consigo los secretos del buen hacer en ese tipo de
obra para que Cienfuegos ascendiera en el tiempo como la capital cubana de
las cúpulas", recordó el especialista con 25 años de labor en la
conservación del centro histórico de esta ciudad, 250 kilómetros al
sudeste de La Habana.
Este es el único núcleo urbano de la mayor de las Antillas fundado por
colonos de origen francés, el 22 de abril de 1819, y se distingue además
por el perfecto trazado cuadricular de sus calles y avenidas, muchas de
las cuales conducen directamente al mar.
Por su envergadura, la del Palacio de Gobierno resulta la reina de las cúpulas
de la ciudad, a lo cual suma la condición de más joven, pues su
construcción data de 1935.
En la trama urbana, las más antiguas son las dos de dispar tamaño y
altura que coronan la catedral católica consagrada a la Purísima,
edificada en 1869.
Otras de significación en el contexto arquitectónico marcado por un
eclecticismo con inclinaciones neoclásicas, son las de la glorieta de la
Plaza José Martí, antigua de Armas o de la reina Isabel, y la del
Palacio Ferrer, en el propio entorno.
Comerciantes españoles como José García de la Noceda y los Falla Brunet,
cuyos capitales dominaron la vida económica local a fines del siglo XIX y
principios del XX, dejaron testimonio de sus fortunas en las cúpulas que
rematan sendos palacetes construidos en 1881 y 1910, respectivamente.
El palacio levantado en 1917 por el industrial asturiano Acisclo del
Valle, la obra más espléndida del eclecticismo cubano en opinión del
arquitecto Millán, remata su techumbre con las bóvedas de tres minaretes
árabes y una torre gótica.
En el edificio del que fuera Cienfuegos Yatch Club (1920) y en la casona
(1925) de los hermanos Trinidad, zares de la industria cigarrera nacional
hasta 1959, también perduran las cúpulas salidas de las manos, las ideas
y el sudor de los anónimos maestros catalanes.
Capital de provincia desde 1976, Cienfuegos conjuga sus galas arquitectónicas
con los regalos de la naturaleza, que la rodeó con una bahía de bolsa de
casi 90 kilómetros cuadrados, ríos y montañas, suficientes para motivar
a turistas de las más apartadas latitudes.
Y aunque sus cúpulas resulten modestas para pupilas acostumbradas a las
del Kremlim moscovita, el parisino hotel de Los Inválidos, la española
iglesia de San Lorenzo del Escorial o la romana Basílica de San Pedro, en
el panorama de la mayor Isla caribeña asumen su condición de mejor
conjunto.
Tomado
de: http://www.5septiembre.cu
(octubre de 2002)
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