El Jagua resplandece  

Por: Gonzalo Vuelta Madrazo  

Foto: Evelyn Milián Ferrer Mostrarse cuatro décadas después totalmente rejuvenecido y con mayor confort fue el reto del hotel Gran Caribe Jagua que este 5 de septiembre se reinaugura luego de un proceso inversionista con el que rescata su condición de cuatro estrellas y de insignia de la hotelería Perlasureña.

Los trabajos de recuperación capital de la instalación iniciaron cerca de tres años atrás en dos fases que le permitió mantener el servicio de excelencia que siempre le distinguió, e incorporar paulatinamente diversidad de mejoras constructivas y tecnológicas a la altura de los requerimientos del turismo actual.

Amplitud

La amplitud y comodidad son para Robildo Cuellar, subdirector comercial, las características principales de la restauración, en la que se mejoraron el lobby con la inclusión además de un bar y la reincorporación de visuales al exterior. También aumentó el área del restaurante ahora con capacidad para 180 comensales –60 más que el anterior- en dos salones separados por una mesa buffet de tres islas de última generación con granito y enchapes en mármol.

Foto: Evelyn Milián FerrerUna redistribución interior permitió incorporar cuatro nuevas habitaciones que extienden la capacidad a 149, dos de ellas suites en los pisos seis y siete, el resto dobles con opcional comunicante y 44 de ellas con minibar.

Todo el inmueble dispone de aíre acondicionado centralizado, que elimina el ruido, con iluminación inteligente y sistema de sensores seguridad contra incendio digitalizado.

También se restauraron las 13 cabañas frente a la piscina, que mantienen acceso independiente con parqueo personalizado y se habilitó cada cuarto con televisión por cable con 10 canales disponibles.

A criterio de Cuellar, jamás se contó con condiciones tan propicias, por lo que puede afirmarse que el confort supera en demasía al original.

Renovación

Delfín Alpízar, de la unidad inversionista de Gran Caribe que acometió los trabajos, argumenta que cada cambió respondió a transformaciones tecnológicas para alcanzar los requerimientos y exquisiteces que se precisan en la oferta turística actual. El costo, indicó, supera los ocho millones, casi equitativamente compartidos entre moneda nacional y divisas, y prevaleció la calidad y supervisión en cada paso. "Cada objeto de la inversión fue celosamente estudiado y seguido".

Foto: Evelyn Milián FerrerConfirma que fueron renovados los ascensores que ahora emplean controladores de voltaje frecuencia tripleta, con mejor capacidad de respuesta y se montó un sistema centralizado de aire de última generación que elimina molestias sonoras en el interior del inmueble. También mejoró el diseño de la cocina, mucho más funcional y con tecnología de avanzada.

En el caso de la piscina, además de la modernización del sistema de filtros, se redujo la profundidad a los límites internacionales y se le agregó una poceta de chapoleteo para niños.

La inversión incluyó un nuevo bloque administrativo que liberó áreas al servicio, a la vez que mejoró sustancialmente las condiciones de los trabajadores.

Inserción cultural

La reconstrucción del hotel Jagua respetó con todo el rigor la proyección arquitectónica original bajo la tutela de la Oficina de Patrimonio del territorio, al igual que se creó una Comisión de Expertos que integran especialistas de las instituciones culturales para proyectar la inserción en el entorno socio-cultural.

La ambientación interior quedó a cargo del Fondo de Bienes Culturales y se proyecta una galería comercial para la venta de piezas artísticas por Artex y Casa de las Américas, mientras la UNEAC contribuye a la definición de la carta-menú que mensualmente estará a cargo de un artista plástico local, con la innovación de que además de la presentación del catálogo de platos en ofertas, se encarga en la etapa del decorado interior del restaurante con una expoventa personal.

El cabaret, sitio nostálgico para quienes recuerdan su efervescencia y atracción tiempo atrás, ahora con posibilidades multipropósito, espera rescatar los show, afamados por la atracción cultural que constituían.

Historia

Foto: Evelyn Milián FerrerCon un estilo que responde a los códigos del racionalismo de los años 50, con líneas rectas y sobriedad, la construcción del Jagua dentro de los jardines del Palacio del Valle, fue auspiciada por el hampa neoyorquina, en particular Meyer Lansky, que representaba a la Gult and Caribbean con el objetivo de crear un casino de juego, similar al de Montecarlo que formaría parte de una cadena que incluía el Havana Riviera, Havana Hilton y el Colony de la entonces Isla de Pinos.

Apuntes de la época ratifican la presencia del propio Lansky y del alcalde de Miami Beach en Cienfuegos el 13 de Julio 1957 para precipitar el proyecto. El 28 de diciembre de 1959 la hospedería prestó su primer servicio con un banquete a los miembros del Club de Leones de Cuba durante una convención nacional, pero oficialmente abrió el 31 de diciembre de ese año con el nombre actual, al desecharse el de Hotel del Chalet de Valle.

Importantes personalidades han pernoctado en la instalación como el presidente cubano Fidel Castro, el legendario comandante Ernesto Che Guevara, Forbes Burban, Erick Honeker, Pierre Trudeau, Bola de Nieve, Alicia Alonso, Frank Fernández, Elena Bourke, Luis Carbonell, Joan Manuel Serrat, Isabel Parra, Víctor Jara, Wilfredo Lam, Teófilo Stevenson, Déborah Andoyo y Zenaida Romeu, entre otros.

En 1999, se le otorgó a su entorno la condición de Monumento Nacional como reconocimiento de los valores históricos, artísticos, paisajisticos y ambientales que atesora, los mismos que se preservaron en su reconstrucción, como mismo el joyero bruñe la más preciada prenda.

 

 

RADIO CIUDAD DEL MAR DIGITAL
Cienfuegos, Cuba

Tomado el: 1 de septiembre de 2002

 

El Jilguero de Cienfuegos

Perla del Sur

 

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