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Italia
en Cienfuegos es...
Porque cada separación
significa un encuentro en otra parte, Italia se reencuentra en algún
sitio de la geografía cienfueguera entre motivos y señales.
Pero sumergirse en la búsqueda de la huella italiana en esta ciudad del
centro sur de Cuba, no deja de ser un intento arriesgado, cuando se intuye
que en su cosmopolitismo de influencia europea, Cienfuegos incorporó
ingrediente diversos a su palpitar político, económico y social, al
brotar como villa en 1819.
Aún cuando se asientan bien profundas las improntas hispánica y francesa
en esta región junto a otras del viejo continente, la traza italiana
ocupa su espacio en expresión discreta, pero perceptible, con el encanto
propio de las cosas por descubrir o el disfrute de saberlas conocidas,
familiares, tangibles, entrañables...
Italia en Cienfuegos es esa fuerza con que irrumpe casi mítica la
escultura del más diverso formato, al punto de que la creencia popular
atribuya paternidad italiana a piezas de factura desconocida, que ocultan
en su belleza al verdadero y anónimo escultor.
Para poner en su sitio imaginación y fantasía bastaría la existencia
misma de obras como la dedicada a la figura de don Tomás Terry, instalada
en el teatro del mismo nombre y esculpida en 1889 por el napolitano Solari,
de quien se afirma, fue capaz de concebirla a partir de un retrato del
acaudalado comerciante.
Con la particularidad de ser una pieza notoria dentro de la producción
del artista, algunos aseguran que en cierta oportunidad el gobierno
italiano trató de adquirirla.
La influencia de la península itálica en la estructura del centenario
coliseo sureño se extiende a otros rincones de su arquitectura, como la
parte superior de la fachada que rematan tres mascarones de cerámica
elaborados por la casa Salviatti, de Venecia en representación de la
Comedia, la Tragedia y la Música, o su propia tipología, característica
de la planta italiana formada en herradura y cerrada al fondo por el
escenario.
En 1906 un escultor genovés de apellido Nicolini legó a los
cienfuegueros el conjunto escultórico inspirado en José Martí, que hoy
se encuentra en el parque que lleva el nombre del Maestro.
Todo engarza sin mayores contradicciones cuando se conoce que la
manifestación de la cultura monumentaria de procedencia italiana en
Cienfuegos estuvo sustentada por los vínculos entre los puertos de esta
ciudad y de Génova, desde donde embarcaban todos los pedidos de
esculturas y trabajos en mármol , por la proximidad con Carrara. Pero
también concurrieron a la sureña ciudad desde La Habana mediante
canteros y marmolistas italianos asentados en la capital cubana.
Los cementerios de Reina y Tomás Acea, atesoran vestigios capaces de
saciar curiosidades, desatar misterios o arriesgar razones.
Italia en Cienfuegos es el espíritu neoclásico de una población joven y
próspera deseosa de revivir códigos formales de la arquitectura romana,
que conforman la imagen misma de la ciudad en equilibrio con otras
tendencias.
Es un ingrediente de relevancia dentro de su personalidad, al que se añade
el estilo de asentamiento inspirado en el campamento romano, que se
iniciaba a partir de un área pública desde la cual eran trazados caminos
octogonales.
Es la existencia de quintas, la profusión de cúpulas, de cubiertas
abovedadas, de columnas toscanas o el arco de triunfo de los trabajadores
en el parque Martí , posiblemente el único de su tipo en Cuba.
Es la riqueza de los mármoles de Carrara en edificaciones como el antiguo
Liceo de Cienfuegos, el otrora ayuntamiento municipal de orden toscano, el
palacio de Valle, en cuya arquitectura quedaron alabastros italianos y cerámicas
venecianas.
Italia en Cienfuegos está en una reducida inmigración, que entre las
nostalgias y las lejanías legó personalidades para la historia como el
boloñés Ambrosio Gasdiani, simpatizante de los preceptos que propugnaban
la unidad italiana en la década del 40 del siglo XIX, perseguido en la
península por sus ideales políticos y finalmente exiliado en Cienfuegos,
donde brilló como músico de reconocido talento. Profesor, director de
orquesta, compositor de obras como la Misa de Réquiem interpretada en la
Iglesia Catedral en diciembre de 1848 por las exequias del fundador de la
villa don Luis D´Clouet, o la que animó el propio año los festejos de
la Purísima Concepción en honor a la virgen patrona de la ciudad.
La huella italiana esta en las figuras de Félix Montarsini, profesor de
danzas e idiomas establecido en la localidad en septiembre de 1849, en la
de Miguel Capriles, el genovés que diera origen a ese apellido en
Cienfuegos o el ingeniero agrónomo Alfredo Fontana, romano de nacimiento
y encargado de trabajos constructivos en la carretera a Cumanayagua, entre
otros.
A la agudeza y laboriosidad del ingeniero Alfredo Colli debe la ciudad
edificaciones y obras devenidas paradigmáticas dentro de la arquitectura
y el urbanismo sureños como el palacio de Valle, el Liceo; el antiguo
palacio municipal y el paseo del Prado.
Sin recurrir al asombro, Italia en Cienfuegos es mucho más que todo eso,
es lo que late entre la semejanza y lo irreconocible aún por develar, es
desentrañar misterios para atrapar similitudes en espacios diferentes, es
sorprender imágenes que convergen disputando olvidos a tiempos y
distancias, es la esperanza abierta a la certeza de lo perdurable.
Publicado por Emma Sofía Morales el 30-05-2002
Graduada de Licenciatura en Filología de la
Universidad Central de Las Villas en 1982. Ejerce como periodista desde
ese mismo año en la Agencia de Información Nacional (AIN). Ha publicado
en periódicos, revistas y otras, tanto locales, como nacionales y
extranjeras. Está especializada, fundamentalmente, en temas de la
cultura, el arte, la historia, la salud pública y la educación. Es
coautora de un libro sobre anécdotas de corte histórico de la provincia
de Cienfuegos publicado en 1991 con el nombre de La Esquina del Sombrerón.
Forma parte del Consejo de Redacción de la revista Ariel, órgano
cultural del territorio cienfueguero. Ha ganado premios en festivales de
la prensa, entre otros reconocimientos. Colabora con emisoras como Radio
Progreso, CMBF y Radio Ciudad del Mar y en espacios televisivos de corte
informativo. Fue propuesta para el premio de periodismo cultural, que
otorga el Ministerio de Cultura.
Tomado de: Azurina Portal de la Cultura en Cienfuegos. http://www.azurina.cult.cu
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