|
1. Instalación, colonos y primeras realizaciones
La
instalación en la bahía de Jagua no fue de las mas fáciles.
Primero,
los colonos procedentes de Burdeos de donde salieron a bordo del Jean
Bart, el Jeune Emmanuel, y el Actif,
tuvieron que viajar hasta Cuba, en condiciones que ignoramos. Sabemos no
obstante que, al llegar a La Habana, se dirigieron inmediatamente a
Batabano, cuyo puerto situado en un punto de la costa sur opuesto a La
Habana sería la última etapa antes de la llegada a Jagua. De esta, De
Clouet nos cuenta en 1826 lo siguiente: “Poco después [del acuerdo],
salí para meterme en los desiertos de la Bahía de Jagua plantándome en
medio de un bosque tumbando de mis manos los primeros palos ayudado de los
honrados que me acompañaban, alojado bajo tiendas de campaña en tiempos
de continuas lluvias, reducido a la mantención (sic) de carne salada y
galleta, y lo peor rodeados de asesinos y salteadores de caminos que
infestaban e infestan aún
los desiertos de aquel territorio”
El
mismo día 22 abril 1819 se procedió a la toma oficial del sitio
destinado a la fundación de la Fernandina, que dio lugar a una ceremonia
en la que De Clouet leyó la siguiente declaración: “Hoy a veintidós de abril de mil ochocientos
diez y nueve, Yo, Dn. Luis De Clouet, tente. Coronel de los Rs. Extos. de
las Rs. ordens. militares de Sn Hermenegildo y de Isabel la Católica, con
Comisión especial del Superior Gobn., acuerdo de Marzo po.po. y ordens.
Subsecuents para dar principio al establecimiento de la Colonia Fernandina
de Xagua. Certifico y declaro haberme posesionado en nombre del Rey Ntro.
Ser. (Q.D.G.) de este punto llamado la península de Majagua, después de
haber estado ocho días reconociendo todos sus contornos y asegurándome
que era el más ventajoso de toda está Bahía al fin indicado, y en su
consecuencia he tumbado los tres primeros palos y dispuesto que se
limpiesen sus contornos y que
se plantasen ocho tiendas de campaña para alojarme y a los Colonos que
traje desde Burdeos interín que se limpie bastante terrenos y se
fabriquen las primeras casas, todo lo que se ha dispuesto y verificado con
asistencia y en presencia del Captn. Comandante del Castillo de Xagua Dn.
Joaqn. Horruytiner, Dn. Tomás Calderón de la Barca, Dn. Anto. Casales,
Dn. Grego. Garrido, Dn. Miguel de la Torre y dhs. Colonos que me acompañan,
los que firman conmigo en el día mes y año que antecede. (f) Luis De Clouet - Joaquin Horruitiner -Tomás Calderón de la Barca -
Migl. José de la Torres - jugo puyol - Guillaume Rey - Anto. Casales - señal
de la - Grego. Garrido.”
Este acto resultaba indispensable a la oficialización
de la toma de posesión, que permitiría la llegada de nuevos colonos.
Estos colonos llegaron con mas o menos frecuencia en
los años siguientes. Sabemos, gracias a Enrique Edo, que se incorporaron
a la Fernandina de Jagua 86 franceses en diciembre de 1819 y, en otras
fechas, 99 colonos desde Filadelfia y 12 desde la Nueva Orléans. En 1820,
382 nuevos pobladores llegaron, de los cuales 13 venían de la Nueva Orléans,
12 desde otros puntos de Luisiana, 50 desde Filadelfia y 74 de
Baltimore. En este periodo, también se juntaron a la empresa 233 colonos
procedentes de la misma isla de Cuba. Según el Intendente Ramírez, en
abril de 1820 la colonia poseía
mas de 500 habitantes. En enero 1821, De Clouet avanzaba por su parte la
cifra de 659 pobladores, de los cuales 150 eran padres de familia a los
que ya se habían distribuido sus tierras. El 1º de abril de 1821, el navío
francés Néréïde reforzaba la
Fernandina con 15 nuevos colonos. El mismo año llegaron 28 colonos de
Nueva Orléans, 50 de Filadelfia, 5 del interior de Cuba, 8 de Saint-Domingue
y 33 de origen desconocido. Para 1822, tenemos constancia de la llegada de
157 colonos, también de origen desconocido.
En 1824, Andrés Jauregui, hacendado que había sido
diputado para Cuba a las Cortés de Cádiz y había integrado
posteriormente la Junta de Población de Cuba, censaba 1283 habitantes en
la colonia Fernandina de Jagua.
Pero el resultado mas interesante lo ofrece el censo
efectuado en 1827 por orden del Capitán General de Cuba Dionisio Vives
con el objetivo de ver los efectos de la abolición de la trata y el
fomento de la colonización blanca. Dicho año se encontraban en la
colonia 1555 habitantes, de los cuales 1129 eran blancos. El poblamiento
blanco parecía tener sus primeros resultados, conformemente con lo
planteado diez años antes. En las tierras que rodaban el núcleo urbano
de Jagua, se hallaban 714 personas, de los cuales 516 eran blancos, 175
esclavos, y 23 eran libres de color. Estos datos parecen indicar que,
durante su primera década de existencia, son efectivamente pequeños
agricultores blancos los que vinieron instalarse en la Fernandina. El
numero reducido de esclavos parece confirmar que los colonos no se
convirtieron en jornaleros de los ingenios de la comarca, y que fueron
efectivamente privilegiados los cultivos no coloniales dirigidos al
mercado interior de cubano. También los artesanos estuvieron presentes en
la colonia desde los primeros tiempos. Entre los franceses que llegaron a
la colonia en 1819, se hallaban las profesiones de ebanista, forjador,
cerrajero, panadero, carpintero de marina. Destacaba la presencia de un rafinador-distilador
cuyas funciones iban a ser utilizadas en un ingenio de azúcar. Pero la
designación la mas frecuente era la de artesano-labrador
(zapatero-labrador,
tonelero-labrador,...), lo que deja suponer que la profesión de
origen debía ceder rápidamente el paso a la función por la que los
colonos habían sido llamados: la puesta en valor de las tierras de su
propiedad.
Por otra parte, en la zona urbanizada de la colonia,
habitaban 841 personas, alcanzando la población blanca 613 individuos, de
los cuales “solo” 125 eran extranjeros. No obstante, no ha sido
posible comprobar si los “españoles” – metropolitanos y cubanos - lo eran desde siempre o si una parte de ellos había sido
naturalizada después de varios años de presencia en Cuba.
Tampoco sabemos si los primeros colonos llegados a la
colonia seguían viviendo en ella. Eso sí, en la Fernandina se hallaba un
40 % de mujeres entre los blancos, y los 467 niños aseguraban cierto
futuro demográfico a la colonia. En 1831, Francisco Arango y Parreño,
encargado de seguir los progresos de la Fernandina, censaba 12175
habitantes, habiéndose multiplicado su numero por diez desde 1827,
confirmándose el incremento demográfico, bien por reproducción propia,
bien por aportaciones exteriores. Se sabe por ejemplo, gracias al Cuadro
Estadístico realizado por el Gobierno de Cuba en 1827, que varios
centenares de habitantes de San Juan de los Remedios habían dejado su
ciudad para irse a Jagua, distante de mas de cien kilómetros.
|
|