GENTE MIA I.

GENTE MIA I.

 

Desde aquel 18 de enero de 1917 en que regaló al mundo su primer sonido, (quizás tras la nalgada de costumbre con que la comadrona le diera bienvenida a la vida), hasta el estribillo tarareado con voz de adolescente de aquel recién estrenado son de Matamoros. Desde su gran debut en 1934 como cantante del Conjunto de Sones Los Naranjos, hasta el “protagónico” como flautista fundador de la Orquesta Aragón, cuatro años después. Desde que echara a andar su propia orquesta en 1953, hasta nuestros días, casi a la distancia ya de un siglo, incansable y feliz de hacer sonar su no menos increíble flauta. Es Efraín Loyola.


Posiblemente, según me advierte otro amigo músico, sea Loyola el más longevo instrumentista de viento en activo de todo el mundo. Únicamente hay que verlo cada domingo en el prado, durante la actuación que realiza la Banda Municipal de Conciertos, listo a acometer su “solo” o a lidiar, flauta en ristre, en apacible faena, con cualquier otro instrumento de la agrupación. Realmente hace las delicias de los que allí acuden.


Hay que verlo, igualmente, en las reuniones de músicos, diciendo con “nombres y apellidos” “al pan, pan y al vino, vino”. Lo recuerdo en aquella reunión, cuando al final de una certera pero extensa exposición, invitó uno por uno a casi todos los que ocupaban la presidencia de dicha reunión a retirarse de sus cargos, por pura incapacidad. “Ustedes no saben hacerle bien a la cultura cienfueguera”, dijo. Aquel día todos reímos ante tal salida. Incluso los despedidos “jefes”, al menos exteriormente, y no fuimos pocos los que pensamos en voz alta: “¡Qué cosas tiene el viejo Loyola, caray!” Hoy, después de varios años, ninguno de aquellos “incapacitados” continúa relacionado a la cultura cienfueguera, para suerte de esta, ...y Loyola sigue siendo el mismo.


En un tiempo se le vio recorrer la ciudad acompañado de un perro, nada de raza o distinción: el sato más sato de todo Cienfuegos. No tenía reparos, el perro entraba tras él lo mismo a un urinario público que a un salón solemne. Y cierta vez, mientras planificaba con el maestro la realización de un programa de televisión, le dije: “Vamos a filmarlo caminando prado abajo, con la flauta en la mano, y seguido de su famoso perro...”

 

Ahí mismo me interrumpió:

 

___ Espérate ahí, que al perro me lo mataron la semana pasada en la Calzada...


Y como viera que yo por un instante dudara, agregó decidido:


___ ¡Pero buscamos otro perro y “aviaje”!


Otra vez lo llevé al Estudio de Grabaciones para que hiciera la descarga de un tema. Pronto descubrimos el ingeniero de sonido y yo que algo fallaba. La tecnología le estaba jugando una mala pasada y la anhelada descarga no salía. Decidimos grabarle varias tomas y editando conformamos unos 16 compases magníficos.

 

Luego, cuando él lo oyó, nos dijo con picardía:


___ ¡Oiga, si cada día toco mejor, compadre!

 

Y es así, cada día tocas mejor porque a cada día hay que sumar el tiempo de la propia vida y porque cada día sigues tocando, ante todo, para tus coterráneos. Pienso que con tu ánimo y disposición cualquier joven flautista haría verdaderas maravillas. Por eso, ojalá nos acompañes por muchos años más, para orgullo y bien de la cultura cienfueguera.

 

Publicado por Novo el 28-08-2002

Tomado de: Azurina Portal de la Cultura en Cienfuegos. http://www.azurina.cult.cu

 

Gente Mía II "Lourdes y Luisa"  Ana Antonia Fernández Velasco "Anita Fernández"
 

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