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ECHEMENDIA,
Ambrosio.-
Poeta de la raza negra que publicó sus versos con el seudómino de Máximo
Hero de Neiba. Nació en trinidad, el año 1843 y vino a Cienfuegos, traído
por el Lcdo. Don Fernando Echemendía, cuando tenía 22 años de edad.
Publicó, en su Ciudad natal, un tomo de poesías titulado “Murmurios
del Tallaba”. En Cienfuegos se dio a conocer por sus felices
disposiciones para la versificación. En 1865 fue munumitido por
suscripción popular. ECHEMENDIA,
Don Diego Andrés.
Escribano Público.- El 23 de diciembre de 1867, vino a regentear
la Escribanía perteneciente a los menores hijos de Don Ramón Hernández
de medina. ECHEMENDIA
y Flores, Lcdo. Diego Manuel. Abogado.-
Nació en trinidad, el 28 de julio de 1862 y falleció en Cienfuegos, el
7 de abril de 1981. El 28 de febrero de 1887, fue elegido Vice-Secretario
de la Junta Local del Partido Autonomista. Era un abogado notable. Su
muerte fue muy sentida. ECHEMENDIA,
Muñoz, Fernando.
Abogado.- Nació en Trinidad, el 6 de diciembre de 1816, y murió
en New York, el 19 de octubre de 1875. A los 8 años fue enviado a un
Colegio de los Estados Unidos donde permaneció hasta el año 1827, que
regresó a Trinidad. En el año 1836, obtuvo el grado de Bachiller en
Derecho del Seminario de Abogado en la Academia de Jurisprudencia de
Puerto Príncipe. Estableció su bufete en su Ciudad natal. En 1852,
sufrió persecuciones por sus ideas a favor de la Independencia de Cuba.
En 1859 trasladó su residencia a Cienfuegos donde abrió su bufete. En
1864 fomentó el Ingenio “La Floresta,” abandonando entonces su
carrera para dedicarse a la explotación de la mencionada finca. Al
comenzar la guerra de 1868, se vió precisado a emigrar a los Estados
Unidos, donde lo sorprendió la muerte. Colaboró, entre otros periódicos,
en “El Telégrafo” de esta Ciudad. ECHEVARRIA,
Don Luis M. de.-
Desempeñaba en 1856, la Administración de la Aduana de Cienfuegos
cuando el excelentísimo Sr. Superintendente Gral. De Hacienda elevó a
primera clase la categoría de aquella dependencia, que hasta entonces
fue de segunda. Con tal motivo lo sustituyó, el 18 de enero de ese
mismo año, el Sr. Don Antonio Rojas. ECHEVEITE
Villaverde, Dr. Juan
Antonio. Abogado.- Nació en Santa Isabel de las Lajas, el 22
de diciembre de 1893 y reside en Cienfuegos desde el 1907. Se recibió
de Dr. En Derecho Civil, en 1915. El 20 de diciembre de 1918, fue
elegido Concejal del Ayuntamiento de Cienfuegos, ocupando la Presidencia
del mismo. Desde el 3 de agosto de 1920 a 22 de abril de 1921, desempeñó
la Alcaldía Municipal por corresponderle de acuerdo con la Ley.
Actualmente (1930) tiene su bufete abierto en esta Ciudad , donde
cuenta con numerosa clientela. Es orador fácil y conceptuoso. Ha
colaborado en distintos periódicos y revista de Cuba y tiene escrita
una obra (inédita) sobre asuntos de su profesión. EDO
y Llop, Don Enrique.-
Nació en Valencia, España, en 1837 y falleció en Cienfuegos, el 14 de
noviembre de 1913. Muy joven vino a Cuba y al poco tiempo se trasladó a
Cienfuegos, dedicándose a trabajar en los bufetes de varios abogados.
Publicó en esta Ciudad, los siguientes periódicos. En 1862 “El
Chismoso,” semanario festivo primero de ese género de la Villa; en
1866, “El Fomento” y “Telégrafo.” El 1ro de enero de 1867,
“El Comercio,” órgano del Partido de las Reformas, que se imprimió
con prensa de máquina, la primera que hubo en esta población y que
tuvo servicio telegráfico. Ese periódico fue suspendido por orden
gubernativa, en 1869, a causa de sus campañas para que se le concediese
más libertades a Cuba. Publicó varios libretos para el teatro, con
bastante, éxito pero la obra que merece la gratitud de Cienfuegos fue
su “Memoria Histórica,” publicada por primera vez, en 1962 y por
segunda, 1888. Gracias a la laboriosidad, cultura y amor a Cienfuegos
que tenía Don Enrique Edo, contamos con esa obra que si no es completa
y adolece de los efectos naturales de aquella época, en cambio
demuestra que el autor poseía un amplio espíritu liberal y que procuró,
en lo posible despojarse de pasiones al publicar tan interesante libro.
En el Paseo de la Independencia, tramo comprendido entre San Carlos y
San Fernando, se erigió un monumento
a su memoria, en cuyo pedestal aparece la siguiente inscripción:
“la Ciudad de Cienfuegos al batallador periodista e historiador Don
Enrique Edo y Llop.” Don Francisco Calcagno en su “Diccionario Biográfico
Cubano” cita a Don Enrique Edo. ENTENZA
y Méndez, Juan José.-
Nació en Cienfuegos el 5 de febrero de 1863 y falleció en la Habana,
el 30 de diciembre de 1914. Sus restos descansan en el Cementerio de
esta Ciudad. El 2 de octubre de 1908 fue electo Concejal del
Ayuntamiento. Durante varios años ocupó el cargo de Vice-Cónsul inglés
en esta Ciudad. Fue Secretario del Cuerpo de Bomberos, y miembro
preeminente de la Cruz Roja y de la logia Masónica “Fernandina de
Jagua.” ESCANAVERINO
de Linares, Ginés. Maestro de Instrucción Primaria Superior.-
Nació en la Habana, el 25 de enero
de 1834 y murió en Santiago de Cuba el 15 de junio de 1908. Durante su
primera juventud fue periodista. Fundó una Sociedad, con Bartolomé Masó,
para adquirir una Imprenta y publicar el periódico “El Comercio,”
en Manzanillo, primero que vió la luz en esa Ciudad (1859.) Fundador,
en sociedad con José María Aguirre de “La Regeneración,” primer
periódico publicado en Bayamo (1860.) En 1867, ingresó en el
Magisterio y obtuvo, por oposición, el Colegio Superior de San Cristóbal
(Pinar del Río) hasta 1874, que pasó a Santa Isabel de las Lajas con
el mimo cargo. De 1875 a 1898, fue Director de la Escuela del Término
de Cienfuegos, titulada “Santo Domingo,” Durante los 23 años que
ejerció en esta Ciudad, educó una generación muy brillante, que fue
factor de gran importancia en la Guerra de Independencia. Sus métodos
pedagógicos fueron muy originales y valiosos, mereciendo siempre las más
alta consideraciones de toda la sociedad y, muy especialmente, de sus
discípulos. Como premio a su labor inteligente, le fue concedido el título
de Caballero de la Real Orden de Isabel la Católica (1894.) De
Cienfuegos se trasladó, como Maestro, a Santiago de Cuba, donde lo
sorprendió la muerte rodeado del respeto y consideración de toda
aquella sociedad. En esta Ciudad publicó un “Compendio del Sistema Métrico
Decimal” Imprenta Muñiz. También publicó un tomo de versos con el título
de “Brisas del Damují” y algunas comedias, novelas, cuentos y artículos
de costumbres cubanas. ESCARZA,
Sotero. Hacendado, dueño del Central “Portugalete.”.- En 1861 fue electo Regidor
del Ayuntamiento de Cienfuegos, y en 1864, reelecto para el mismo cargo
e igualmente fue electo en 1875. En 1878, Concejal, siendo designado
Tercer Teniente Alcalde. En 1880, Segundo Teniente Alcalde. En 1872
contribuyó con 500 pesos al arreglo de los caminos vecinales. ESCARRA,
Br. Don
Santiago M. Escribano
Público.-
Habiéndose creado, en marzo de 1843, la tercera Escribanía pública,
fue nombrado para desempeñarla. ESCOBAR,
Dr.
Fernando. Médico.- En 1895 fue uno de los fundadores del Club
Revolucionario “Panchito Gómez” al que perteneció hasta la
terminación de la Guerra de Independencia. En febrero de 1899, fue
nombrado Médico Municipal. ESCOBAR
y Castro, Lcdo. Don
Fernando. Abogado.- Fue nombrado Promotor Fiscal de la Alcaldía Mayor por R.O. de 27 de
agosto de 1863, en sustitución de Don Casiano Ibáñez, y tomó posesión
el 10 de diciembre del propio año. En 1864 agitó, con vivo entusiasmo,
la idea de establecer en Cienfuegos, un Colegio de Segunda Enseñanza,
incorporado a la Universidad de la Habana y con este fin provocó una
reunión de personas influyentes dela localidad, en la morada del Lcdo.
Don José Gregorio Díaz de Villegas, donde se acordó llevar a cabo tan
laudable propósito, mediante la creación de un capital de 50,000
pesos, por acciones. La idea del Lcdo. Escobar fracasó. Permutó su
puesto con el de igual
cargo en el Juzgado de Trinidad (1866). Vuelto a Cienfuegos, donde ejercía
la abogacía, fue preso, el 10 de febrero de 1868, junto con cincuenta
vecinos más acusados de infidentes. Conducidos a la Cabaña, se salvó
de ir al presidio de Ceuta, por su amistad con el General español Don
Francisco Serrano. Regente del reino, casado con una distinguida dama de
Trinidad. El 1883, era Presidente de la Academia de Jurisprudencia de
Cienfuegos. Publicó en esta Ciudad, por el año 1888, un volumen de 187
páginas titulado “Las Naciones ante el Impuesto,” que era un ensayo
crítico sobre la legislación fiscal. La obra que se había escrito a
instancia de algunos ganaderos de Cienfuegos, fue dedicada al Congreso
Español y a la Conferencia que se reunió ese año en Londres, para
tratar de la abolición de las primas a la exportación de azúcar. ESCOTO,
Don Fernando.-
En julio de 1853, resultó electo Secretario de la Sociedad Filarmónica,
institución de recreo nacida en 1849 de la fusión de las dos
sociedades “Recreo” y “Liceo Artístico” que entonces existían. ESPIN,
Don Diego.-
Era uno de los principales vecinos y terratenientes de la Colonia
Fernandina de Jagua en el año 1821.
Calzada
Real de Dolores ESQUEMBRE
y Guzmán, Don Francisco. Presbítero.-
Nació
en Santiago de Cuba el año 1839 y murió, fusilado en Cienfuegos, el día
30 de abril de 1870. Era Cura Párroco de poblado de Yaguaramas, cuando
fue puesto preso bajo la acusación de haber bendecido una bandera
cubana para los revolucionarios que combatían contra la Metrópoli,
aunque se supone que el verdadero móvil de sus
acusadores fue despojarlo de los bienes que, con su trabajo, había
ahorrado. Juzgado por un Consejo de Guerra, fue condenado a muerte y
pasado por las armas, el 30 de abril de 1870, a las siete de la mañana,
en la playa de Marsillán. Se afirma que en el acto de su ejecución
protestó de su inocencia aplazando a sus acusadores para ante el juicio
de Dios en el Valle de
Josefat. Poco después del fusilamiento ocurrió un eclipse e sol que
impresionó grandemente a las clases populares. ESQUERRA
y Rodríguez, Higinio. General
del Ejército Libertador.-
Nació en la Finca “La Lima,” Santa Clara, el 11 de enero de 1857, y
murió en Cienfuegos, el 19 de noviembre de 1914. Durante su primera
juventud se dedicó a las faenas agrícolas. En 1883, a causas de sus
actividades revolucionarias, fue perseguido por el Gobierno español,
teniendo necesidad de trasladarse a los Estados Unidos, y de allí a
Santo Domingo, donde trabajó en la Agricultura y en explotación de
unos bosques. Regresó, en 1886, confiado en la palabra del Cónsul español,
que le ofreció garantías, si regresaba a su
país. Fue a residir a Remedios y al no aceptar las proposiciones
que le hicieron para su ingreso en las Milicias, lo redujeron a prisión
por espacio de cuatro años, y al fin, fue puesto en libertad. En
noviembre de 1893, obedeciendo órdenes del ciudadano Federico Zayas,
dadas en representación de Martí y Máximo Gómez, su sublevó en
Santa Isabel de las Lajas, al mando de ciento diez hombres. Esas fuerzas
fueron perseguidas activamente y el fracaso de esa intentona hizo que el
General Ezquerra se embarcara para los Estados Unidos, en febrero de
1894. En Cayo Hueso se puso a las órdenes de los Generales S. Sánchez
y Roloff, prestando sus servicios en la organización de expediciones.
Vino a Cuba, desembarcando en Puerto Caney, Sancti Spíritus, el 25 de
julio de 1895. El,General Roloff le concedió el grado de Capitán el
mismo día del desembarco. El 18 de diciembre de 1895, el General Maceo
lo ascendió a Comandante. El 12 de febrero de 1896, el General Serafín
Sánchez lo ascendió a Teniente Coronel. El 24 de enero de 1897, el
General Máximo Gómez lo ascendió a Coronel, y el 20 de junio de 1898,
el Presidente de la República en Armas, por acuerdo del Conejo de
Gobierno, lo ascendió a General de Brigada, siendo destinado a mandar
la de Cienfuegos, la que organizó brillantemente con los Regimientos
“Yaguaramas” y “Cienfuegos,” terminado la guerra al frente de la
referida Brigada. El 24 de febrero de 1899, con la fuerzas de su mando,
hizo su entrada triunfar en la Ciudad, que fue celebrada con delirante
entusiasmo. Poco después fue nombrado Jefe del Distrito de la Policía
Rural de la Provincia de Santa Clara, cargo que renunció más tarde
para dedicarse al fomento de varias colonias de caña. El 1ro de julio
de 1901, fue elegido Primer Tendiente Alcalde de este Municipio y el 10
de agosto del mismo año, ocupó el cargo de Alcalde Municipal, en
sustitución del Coronel García Vieta,
que renunció. El 3 de septiembre de 1902, abandonó la Alcaldía
para ocupar la Presidencia
de la Sub-Comisión Revisora de las listas del Cuarto Cuerpo del Ejército
Libertador. El 11 de abril de 1903, fue nombrado Teniente Coronel de la
Guardia Rural, cargo que renunció el primero de julio de 1905. El 30 de
enero de 1909, ingresó de nuevo en las fuerzas armadas, con el grado de
Coronel, ocupando la Jefatura del Regimiento Número 2, destacado en
Santa Clara. Se retiró del servicio de las armas, en el año 1913,
dedicándose a la explotación de su Finca .Murió rodeado del respeto,
el cariño y la consideración de todos sus conciudadanos. ESQUIVIOS,
Don Domingo.- Por
autorización, que le fue concedida por el Ayuntamiento en 11 de
diciembre de 1835, introdujo en Cienfuegos las casillas movibles,
construcciones que se hacían sobre pilotaje, y que, provistas de cuatro
ruedas, podían removerse de su sitio, trasladándose a otro lugar
mediante yuntas de bueyes. La que construyó Esquivios se destinó para
establecer una pulpería, (como se llamaban entonces las tiendas de víveres)
y estuvo situada en un solar inmediato al que ocupaba, en aquella época
la cárcel. Sobre el solar de la pulpería de Esquivios se alza hoy el
edificio del Casino Español. ESTRADA Palma, Don Tomás.- Electo primer Presidente de la República de Cuba, después del cese de la soberanía española, desembarcó por Oriente y al trasladarse a la Habana, para tomar posesión de su elevado cargo, llegó a Cienfuegos, el 6 de mayo de 1902, a bordo del vapor “Julia” concurrieron a darle la bienvenida las Autoridades locales y se celebraron festejos en su honor. Durante su estancia en esta Ciudad, se alojó en la residencia del Dr. José de Frías y Cintra. Al día siguiente partió para Santa Clara. Visitó de nuevo a Cienfuegos, el 3 de octubre de 1903, en su viaje de excursión a Camagüey y Oriente. ETCHEVES, Don José Romualdo.- Por el año 1821, residía en la colonia Fernandina de Jagua, de la que era un vecino influyente y en la que poseía algunos bienes.
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