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Don Juan Luis Lorenzo De Clouet
Conde de Fernandina, Tente.
Coronel de los Rs. Extos. Caballero de las Rs. Ordens. Militares de Sn.
Hermenegildo y de Isabel la Católica, con Comisión especial del Superior
Gobn. y
gobernador político y militar, por su majestad, en la colonia Fernandina
de jagua y su jurisdicción.
Nació en Burdeos, Francia, y falleció en
Madrid en el año 1848. militar, al servicio de su patria, no quiso
permanecer en el territorio de Luisiana, cuando fue cedida a los Estados
Unidos.
Vino a Cuba, por el año 1816, como
teniente coronel de infantería, agregado al estado mayor de La Habana. El
primero de enero de 1819, propuso a los exmos. Sres. Capitán general de
la isla, don José Cienfuegos y Jovellanos y al intendente, don Alejandro
Ramírez, fundar una colonia en la bahía de jagua, presentando un
proyecto de colonización que fue aceptado por aquellas autoridades y
formalizado el 9 de marzo del mismo año, dando principio a la fundación
de la colonia, viniendo a Jagua, por la vía de Batabano, en unión de 46
colonos franceses, el
médico D. Domingo Monjenié
y el agrimensor D. Domingo Dubroct. procedentes de la
ciudad de Burdeos.
Al llegar a jagua, se trasladaron a la
orilla del Río Saladito, probablemente en Coacoí,
que había sido abandonado por los siboneyes. Acampando en las chozas
abandonadas y en ocho tiendas de campaña. Allí empezó
a trazar la población. El 19 de abril, los visitó don Agustín de Santa
Cruz y otros vecinos residentes en Jagua, indicándoles la conveniencia de
fundar la población en la península de Majagua, poniendo ese lugar a su
disposición.
Aceptada la oferta, se trasladaron todos los colonos a dicha
península y el 22 de abril, según acta levantaba al efecto, dio De
Clouet por fundada la colonia Fernandina de Jagua, llamada así en honor
al rey de España, y con el de Jagua, por ser el que daban los siboneyes a
esta comarca. Era De Clouet, un hombre enérgico, tal
vez demasiado fuerte, pero en aquellas circunstancias eran indispensables
esas condiciones de carácter para triunfar en la obra emprendida. Al
principio luchó con muchas dificultades, que hubieran vencido una
voluntad menos tesonera que la suya, pero nada lo hizo
desistir de esos empeños.
Al fundar la colonia ordenó al alférez
de navío don Felix Bouyón, que trazara un plano de la población, lo que
así se cumplió señalando el lugar que ocuparían los edificios públicos,
plazas, etc. ordenó que las primeras casas, que eran modestas viviendas
de yagua y guano, fueran construidas al fondo de los solares facilitando
con esta medida, la construcción de mejores edificios en el futuro.
A causa de las quejas
de los colonos descontentos por las rencillas que ocasionaba el carácter
altivo, exigente, autoritario, desconfiado y colérico, unido al
despotismo de la educación militar de De Clouet, elevaron una queja que
llevaron al gobierno de La Habana. De Clouet, fue llamado a la capital,
para donde partió el 14 de abril de 1820, dejando al mando de la colonia
al oidor honorario don José Ramírez de Arellano, que había sido
nombrado en comisión, para escuchar las quejas y cargos contra don Luis,
pero, convencido algunos colonos de la necesidad que tenían de ser gobernados
por un hombre de las condiciones de De Clouet, solicitaron su reposición.
La que fue concedida, haciéndose cargo nuevamente del mando,
el 20 de septiembre de 1820, hasta el 29 de enero de 1821,que lo entregó
al comandante del Castillo " Nuestra Señora de los Ángeles de
Jagua" y partió para la Habana, a fin de seguir viaje a España.
De regreso y a propuesta de la Junta de
Población, fue nombrado Teniente Gobernador de la colonia, para que
ejerciese las funciones que le eran peculiares, en el recinto de la
población y en el Distrito que ocupaban las tierras de los vecinos. Tomó
posesión del cargo el día 17 de enero de 1825, hasta el 27 de marzo que,
con el propósito de marchar a España, lo entregó al Capitán retirado
don Manuel Muñoz, quien a su vez lo hizo a don Francisco Guerrero. De
Clouet, antes de entregar el mando, a falta de ayuntamiento, nombró una
junta municipal provincial que hiciese las veces de tal.
Por real decreto de el 20 de mayo de 1829,
donde se concede a la Capital de la Colonia Fernandina de Jagua el título
de Villa, con el nombre de Cienfuegos, se le designó Gobernador Político
y Militar de la misma, autorizándolo para hacer los nombramientos de
empleados de la Colonia. También fue autorizado para que usara de
licencia, pudiendo dejar el Gobierno de la comarca a su hijo don Alejandro
De Clouet, o al oficial que eligiere, haciéndolo bajo su responsabilidad.
El 26 de abril de 1830, nuevamente se hizo
cargo De Clouet del mando de la Colonia. El 10 de abril de 1832, lo entregó
y partió para la Habana, donde pretendieron asesinarlo, haciéndole un
disparo que le hirió un brazo. Se hizo cargo nuevamente, el 19 de
noviembre del mismo año, dando las gracias a los concejales por las
pruebas de adhesión y cariño que le habían demostrado al saber que había
sido objeto de una agresión y herida, y manifestándoles que las altas
autoridades estaban dispuestas a ayudarles y a apoyarles en todas las
medidas que se adoptasen en bien de la Municipalidad.
El 12 de abril de 1833, se dio cuenta, en
sesión ordinaria del Ayuntamiento, de haber ascendido el Fundador a
Brigadier, y el 20 del mismo mes entregó su señoría el gobierno a su
hijo, el capitán de Lanceros Don Alejandro De Clouet, por haber sido
relevado del cargo de gobernador
político y militar de la villa. Con este motivo y en prueba de afecto, el
ayuntamiento acordó colocar el retrato del fundador y el de su esposa
frente al de los Reyes y que el valor de los retratos se pagara a
prorrata, entre los concejales.
El retrato de De Clouet se conserva en la
sala capitular del ayuntamiento de esta ciudad. Por real carta de la reina
gobernadora, de fecha 25 de julio de 1837, fue sometido a juicio de
residencia en unión de su hijo don Alejandro, de cuyo juicio salió
absuelto.
El 3 de mayo de 1843, se dio cuenta y se
tomó razón, en los libros de ayuntamiento, del título de Castilla que
con el nombre de conde de Fernandina de Jagua, concedió la reina de España
al brigadier don Luis De Clouet, como prueba de lo grato que fue a su
majestad los importantes servicios de la fundación de la colonia.
Continuó residiendo en Madrid hasta el año
1848, que falleció, causando la noticia hondo pesar en los habitantes de
la Villa. El ayuntamiento, en homenaje al ilustre fundador de Cienfuegos,
acordó que se le hicieran exequias en la iglesia parroquial. Este acto se
efectuó el 18 de diciembre, con gran solemnidad, asistiendo el cuerpo
capitular, presidido por el gobernador, las autoridades civiles y
militares de la Villa y gran número de vecinos.
La obra de De Clouet, todos la conocemos.
Cienfuegos, desde los primeros tiempos de la fundación, se colocó entre
las más importantes poblaciones de Cuba, y si en la obra realizada por el
fundador, hay puntos discutibles, tiene bien ganada la disculpa de todos
nosotros, que no hemos recibido más que beneficios debido a su tenacidad.
Tuvo que remover grandes obstáculos y vencer numerosas dificultades que,
tal vez, a un hombre menos tesonero y activo lo hubieran hecho fracasar.
Nuestra ciudad está en deuda con su fundador.
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Llegada de los restos de Don Juan Luis Lorenzo De Clouet a Cienfuegos |
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