EDUARDO PEDRO MARTÍNEZ DALMAU

 

EDUARDO PEDRO MARTÍNEZ DALMAU  

 

Nacimiento.

 

              Nació el 29 de junio de 1893, en La Habana, diócesis de San Cristóbal de La Habana, Cuba. Fueron sus padres Cecilio Martínez y González, natural de Asturias, España, militar, médico y abogado, y Sofía Dalmau Barzaga, bayamesa. Fue bautizado en la parroquia de Nuestra Señora de Montserrat el 24 de septiembre del mismo año según consta en el Libro 27, folio 60, número 178. Al terminar la Guerra de Independencia, cuando tenía 9 años de edad, la familia se trasladó a Barcelona, España.

 

Educación. 

 

              Hizo sus estudios primarios y el bachillerato en el colegio de los Jesuitas de Barcelona. En 1908 entró en el noviciado de los Padres Pasionistas en Gaviria, Guipúzcoa, España. Hizo sus estudios eclesiásticos en la casa de estudio de la orden en el Monte Celio, Roma. Obtuvo el doctorado en teología en la Universidad de Madrid, España.

 

Sacerdocio.

 

              Fue ordenado en la iglesia de S. Apollinare, Roma, el 1 de noviembre de 1915 (1) y celebró su primera misa solemne el día 4 del mismo mes. Fue nombrado profesor del Estudio Internacional de los Pasionistas en Monte Celio, Roma, enseñando sucesivamente derecho canónico, teología dogmática e historia eclesiástica, esta última por espacio de 10 años. En 1931 debido a su quebrantada salud, fue enviado al convento pasionista del Buen Viaje de Santa Clara, Cuba, a reponerse. La orden le autorizó a residir en la casa de su familia en La Habana donde fue atendido por su madre. Allm, el arzobispo mons. Manuel Ruiz y Rodríguez, lo nombró capellán del Asilo de Ancianos de Santovenia. Mas tarde, le fue confiada la cátedra de sagrada teología del Seminario de San Carlos y San Ambrosio de La Habana.

 

Episcopado. 

 

              Fue nombrado obispo de Cienfuegos, Cuba, el 16 de noviembre de 1935, por el Papa Pío XI. Fue consagrado el 21 de diciembre siguiente en la catedral de La Habana por mons. Giorgio Caruana, arzobispo titular de Sebaste, nuncio apostólico en Cuba asistido por mons. Manuel Ruiz Rodríguez, arzobispo de La Habana y por mons. Valentín Zubizarreta Unamunsaga, O.C.D., arzobispo de Santiago de Cuba. También estuvieron presentes mons. Enrique Pérez Serantes, obispo de Camagüey, y mons. Severiano Saínz Bencomo, obispo de Matanzas. El 2 de enero de 1936 tomó posesión de la diócesis. 

              Fue miembro de la Academia de la Historia de Cuba, de la Academia de Ciencias, de la Academia de Artes y Letras, y de la Philadelphia Historical Society. Recibió la Gran Cruz de la Orden de Carlos Manuel de Céspedes, la mas alta condecoración que concedía la República de Cuba y también recibió las mas alta condecoración de la Sociedad Colombista Panamericana. Por su defensa de las potencias aliadas en la Segunda Guerra Mundial, el general Charles de Gaulle le otorgó la Gran Cruz de la Legión de Honor de Francia. 

              En 1957 escribió una pastoral advirtiendo lo que se estaba gestando en la Sierra Maestra por el Movimiento Revolucionario 26 de Julio de Fidel Castro y lo que le esperaba a Cuba si el mismo triunfaba. A comienzos de enero de 1959, fue forzado a abandonar precipitadamente el país por el gobierno revolucionario de Fidel Castro debido a su oposición al mismo y a sus simpatías por el régimen de Fulgencio Batista. Viajó a Miami en donde fue acogido por el obispo mons. Coleman F. Carroll. Renunció al gobierno pastoral de la diócesis de Cienfuegos el 16 de marzo de 1961 y fue nombrado obispo titular de Teuzi. Lo sucedió en la diócesis de Cienfuegos, primero como administrador apostólico y luego como obispo de la misma, mons Alfredo Muller San Martín, obispo titular de Anea, y hasta entonces auxiliar de La Habana. 

              Mons.  Martínez Dalmau que hablaba también inglés, francés e italiano, enseñó teología y fue capellán del noviciado de la Hermanas de San José de San Agustín, en Jensen Beach, desde 1961 hasta 1964. Luego, por corto tiempo, de 1965 a 1966, fue capellán de Pennsylvania Retirement Hotel, West Palm Beach, de las Hermanas Carmelitas. Después de esto, se retiró a Miami a vivir con sus familiares por su avanzada edad y mala salud. E18 de diciembre de 1984 celebró las bodas de oro episcopales en la catedral de Miami. Al fin de su vida, perdió la vista.

              Entre sus escritos figuran: Contribución de la Iglesia Católica a la Solución de los Problemas Sociales, usado como texto de sociología en el Seminario de Costa Rica; La toma de La Habana por los ingleses, que fue su discurso de ingreso en la Academia de Historia de Cuba; Ensayo biográfico sobre Luisa Martínez Casado, premiado por la Academia Nacional de Artes y Letras; "Ensayo biográfico sobre José Antonio Saco; Fray Bartolomé de las Casas; Biografía de José Martí; y Ensayo polémico y reivindicativo sobre la ortodoxia religiosa y política del Padre Varela. Además, un libro sobre el descubrimiento de América, premiado por la Academia de la Historia de Cuba, y una historia de Filadelfia. Fue un gran orador sagrado y sus cartas pastorales fueron famosas por su contenido y estilo literario.

 

Muerte. 

 

              Murió en Miami el 19 de noviembre de 1987 a los 94 años de edad. Los funerales se celebraron el 23 de ese mes en la catedral metropolitana presididos por el arzobispo mons. Edward P. McCarthy y mons. Agustín Román, obispo titular de Sertei, auxiliar de Miami. Fue sepultado en el cementerio católico Our Lady of Mercy, Miami, en la sección reservada para los obispos y sacerdotes.

 

(1) El Anuario Pontificio 1984 dice que fue ordenado el 30 de septiembre de 1915.  

 

Mons. Alfredo Antonio Francisco Muller San Martín

El Escudo de Cienfuegos

 

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