|
La
Jagua De
acuerdo con las tradiciones de los indios de Jagua, ésta fue la deidad
que les enseñó las artes de la pesca, la caza y la agricultura, y su
nombre, según el historiador Pablo L. Rousseau, significaba para aquellos
fuente, principio, manantial y riqueza. Según
la mitología aborigen, Jagua era hija de Maroya, la Luna, y de su unión
con Caunao, hijo segundo de Hamao y Guanaroca, nacieron todas las mujeres,
mientras que de la unión de Hamao y Guanaroca nacieron todos los hombres.
Esos hombres y mujeres dieron lugar a la formación de los pobladores de
Jagua. Jagua
era también el nombre aborigen de la región cienfueguera y lo es de un
árbol indígena muy abundante siglos atrás y que es representativo de
Cienfuegos. De
sus frutos grandes y ovalados, de color parduzco que reunía en un catauro
de yagua, Caunao, después de probarlos y encontrar en ellos abundante y
regalado alimento; surge Jagua cuando un rayo de luna, hiriendo a los
frutos en desorden amontonados, hizo brotar de ellos a ese maravilloso
ser, joven, hermosa, risueña, de formas bellamente modeladas; de piel
aterciopelada, color oro; de ojos expresivos, grandes y acariciadores; de
boca roja y sonriente; de larga, negrísima y abundante cabellera. De
la
abundancia tiempo atrás de este árbol, la Jagua,
da fe Oliver Bravo (1846) cuando dice que en la jurisdicción de
Cienfuegos “se encuentran árboles, arbustos y plantas tan variadas
como útiles”, mencionando entre los primeros a la Jagua. En
el escudo de Cienfuegos, aparece representada una Jagua en producción que
según los antiguos, al estar en estado de producción, simboliza la
salud, caridad, esperanza y la abundancia. SÍMBOLOS
|
|
|
Procesión de la Inmaculada Concepción Patrona de la Diocésis de Cienfuegos |
|