Aniversario 40 del Centro Dramático de Cienfuegos

 

Aniversario 40 del Centro Dramático de Cienfuegos

Vida de teatro, teatro vital

Por: Antonio Enrique González Rojas

Fue mi primer papel protagónico, yo hacía de Beatriz en Aquel Barrio Nuestro, de José Ramón Brene. Cuando terminamos el estreno, se me acercó una mujer muy emocionada por mi actuación, y  me regaló una caja de caramelos de guayaba, muy ricos... - así iba una de las tantas conversaciones vespertinas con Yolanda Perdiguer, primera actriz y fundadora del Centro Dramático de Cienfuegos (CDC).

  En esa primera obra como actriz profesional allá por el año 1963, Yolanda conoció de la maravilla de las tablas pero enseguida percibió lo azarosa que iba a ser su carrera actoral. Sucedió que, cuando aún saboreaba el primer caramelo, Isabel Herrera y Alberto Panelo, primeros directores de la institución, la llamaron a sus oficinas.

  Tras la obligada felicitación a la joven y prometedora actriz, llegó la crítica: muy bien actuado el personaje, pero no logró captar el aspecto negativo de su carácter.

    En las conversaciones con Yolanda, los hechos prescinden de orden cronológico y son guiados por las emociones. Intentemos empezar esta historia desde el principio.

  Tras el triunfo revolucionario del 1ro de enero de 1959, el nuevo gobierno del pueblo y para el pueblo trazó en 1962, una política cultural que haría llegar el arte a todos los rincones de Cuba. Es teatro no escapaba de esta renovación. Cada una de las seis provincias del país (de la antigua división político-administrativa) contarían con un grupo de teatro profesional.

  Para organizar la trouppe correspondiente a la provincia de Las Villas (abarcaba los actuales territorios de Villa Clara, Sancti Spíritus y Cienfuegos) se contrató a los especialistas argentinos Isabel Herrera y Alberto Panelo.

  Primero una convocatoria a la que asistieron más de 160 aspirantes de las poblaciones de Santa Clara, Sagua la Grande, Sancti Spíritus. Unos 25 “pasan el filtro” y el nueve de enero de 1963 surge el “Centro Dramático de Las Villas”. Queda su sede en nuestra ciudad, la cual había contribuido con la mayor cantidad de actores. Este sólo fue el comienzo.

   Seis meses de seminarios sobre historia del arte y del teatro, pantomima, gimnasia,  y antes de que termine el ´63 se estrena Aquel Barrio Nuestro, escrita especialmente para el grupo por José R. Brene, autor entre otras, del clásico cubano de todos los tiempos Santa Camila de la Habana Vieja. Aquí viene la parte de los caramelos de Yolanda.

  Desde entonces, el grupo comienza a llevar su arte a todo el territorio. Su segunda obra se resiste a quedar enmarcada entre bastidores y sale al monte. El Médico a palos, sube a las montañas del Escambray y este clásico recibe una aceptación inesperada por parte del público: campesinos y arrieros, que por su pobreza no habían podido nunca ir a Ciudad de La Habana para ver teatro.

“De 48 centrales que tenía Las Villas, los visitábamos todos cada año”, comentó en otro momento Gabriel López, fundador ya retirado.

  Moviéndose siempre entre lo clásico (Tartufo, también de Moliere, Los Gemelos, de Shakespeare) y lo costumbrista cubano (Don Centén y los cheverones, de Brene, cuentos adaptados de Onelio Jorge Cardoso, gran escritor de lo criollo), el Centro Dramático ha contado con la dirección de grandes figuras del teatro cubano, como Armando Suárez del Villar, actual director del Teatro Universitario de La Habana y que comenzó su carrera como asistente de dirección en el Centro, Nelson Dorr, también dramaturgo.

 Tras la nueva división político-administrativa en 1976, Cienfuegos queda como provincia y el Centro Dramático queda con nosotros. Ya las otras ciudades principales de la zona central contaban con sus agrupaciones.

  El grupo ha sido además tronco raíz del que han partido actores que han fundado o han brindado su inapreciable experiencia adquirida aquí con otras agrupaciones, prestigiosas en el terreno nacional e internacional, como Grupo Teatro “Escambray”, Teatro de los Elementos (con sede en el municipio de Cumanayagua)

  Han viajado por todo el país, muchos festivales han contado con su presencia. Aparte del premio siempre importante que es el aplauso del público, galardones como el Premio Nacional de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) por Errores del Corazón y el reconocimiento especial del jurado del 1er. Festival Nacional de Teatro en 1980, argumentan su calidad.

  Malas y buenas épocas ha tenido el grupo, la situación económica en que el país se encuentra inmerso desde inicios de la década del ´90 no obvió al arte. El grupo tuvo que suspender sus giras provinciales y el costo de producción de las puestas se elevó. 

  Pero siempre se han mantenido constantes en la creación artística, renovando el conjunto con nueva sangre. Su nuevo director, Javier Fernández, asume al centro como una agrupación de formación de nuevos talentos, el futuro que ya está aquí. Para eso, el número de integrantes se ha incrementado y lo nuevos serán probados en “el terreno”. Tendrán papeles en las últimas producciones.

  40 años no significan caducidad, sino invaluable tesoro, sostén del futuro. Se habla de las glorias que fueron, las glorias que serán, darán de que hablar. Felicidades te desea  el Teatro todo, Centro Dramático de Cienfuegos.    

 

Tomado de: Radio Ciudad del Mar. http://www.rcm.cu/

 

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