El
agua líder de Cuba
Armando SÁEZ CHÁVEZ
Ciego Montero es un paraje de
la geografía cienfueguera del que muchos dentro y fuera del país han oído
hablar. La embajadora, encargada de difundir la fama del nombre, no tiene
que ver con un ente diplomático ni nada que se le parezca, aunque sí ha
estado muy presente en cónclaves, congresos y otras citas de alto nivel.
Se trata del agua mineral de mayor preferencia de las embotelladas en el
territorio nacional; la misma que se ha ganado por su altísima calidad la
"camiseta" de líder entre todas sus semejantes. Claro, el
puesto alcanzado en el mercado no se debe sólo al marketing. No,
ha ello debe sumársele, con mucha fuerza, las condiciones de ser un agua
total y absolutamente pura y con características microbiológicas
probadas.
Esta planta comenzó a funcionar en el año 1975 con máquinas de factura
búlgara en botellas tipo CAME. En 1993, cuando pasó a empresa con
capital mixto, quedó complemente modernizada con tecnología PET
(polietileno), gran parte de la cual está digitalizada, de procedencia
francesa y española, con envases de 500, mil 250 y mil 500 mililitros.
Según explicó la ingeniera química Elizabet Curí Hernández, gerente
de la Planta Productiva, la capacidad actual es de entre 5 y 8 mil cajas
diarias, según el tamaño del recipiente. En el centro laboran 34
trabajadores en dos turnos de 8 horas por día.
Aunque las líneas de embotellamiento contemplan agua natural y
carbonatada, aproximadamente el 70 por ciento de la producción está
destinada a la primera, por tener mayor demanda. Los principales
distribuidores son del patio, representados por las grandes cadenas
comercializadoras que operan en todo el archipiélago, aunque una pequeña
cantidad es para la exportación.
El producto tiene el aval de haber obtenido premios importantes en certámenes
como la Feria de La Habana y la de ALIMEXPO, entre otros. Además, como
garantía, esgrimen la de mantener una estabilidad en el mercado con igual
presencia y calidad.
Por ahora está en explotación un pozo y queda otro de reserva. Luego,
para quien tenga preocupación por el futuro de esta oferta, no hay por qué
perder el sueño, pues según los cálculos los yacimientos existentes dan
para surtir por más de 20 años.
En el mundo existen muchos mitos sobre fuentes, de las que se dice que
quien pruebe de sus aguas, ya nunca más puede dejar de hacerlo. Pues
bien, la de Ciego Montero es una más.
Tomado de: Periódico
>> 5 de Septiembre <<.
http://www.5septiembre.cu
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