
Antonio Hurtado del Valle - El Hijo del Damují -
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MONUMENTOS
DEL PARQUE MARTÍ: UN ENCUENTRO CON LA HISTORIA
Desde los tiempos de la fundación de la colonia Fernandina de Jagua a la fecha,
el parque José Martí ha sufrido numerosas transformaciones, incluso cambió de
nombre en diversas oportunidades hasta llegar a ser el bello parque que hoy
nos empeñamos en cuidar y conservar.
Entre los elementos que han sufrido modificaciones desde sus orígenes a la
fecha se encuentran los monumentos. En los tiempos de la colonia se colocaron
los dos leones de mármol, que han cambiado de lugar y de pedestal en dos
oportunidades, la estatua de la reina Isabel la Católica que por algunas
décadas presidió el "Salón Serrano" y que cedió su espacio al majestuoso
conjunto escultórico de nuestro Héroe Nacional, erigido en 1906 y esculpido
por el artista italiano Giovanni Nicolini.
La primera glorieta construida para las afamadas retretas cienfuegueras,
estrenada el 8 de diciembre de 1852, también cambió de lugar y de estilo
constructivo, pues la vetusta construcción de madera, que se encontraba
ubicada casi frente al actual teatro Terry, fue demolida y construida bajo los
cánones del eclecticismo, en el lugar que actualmente ocupa, a instancias de
Alejandro Suero Rodríguez, Alcalde de Cienfuegos en 1921.
Podemos decir sin temor a equivocarnos que Cienfuegos hasta 1919 fue una
ciudad sin monumentos. No fue hasta la conmemoración del centenario de la
fundación de la ciudad que, a instancias de Pedro Modesto Hernández, destacado
intelectual cienfueguero, surge la idea de dotar a nuestra ciudad de
monumentos representativos de nuestra historia, nuestra cultura y de nuestra
identidad, financiados por distintas instituciones, corporaciones,
asociaciones o por particulares.
De esa forma vemos surgir en los predios de la antigua "Plaza de Armas" o "Parque
de la Independencia", nombres por los cuales se conoció el parque José Martí,
numerosos monumentos y bustos identitarios de nuestra provincia.
Uno de los primeros monumentos que poblaron nuestro parque fue el busto
dedicado a Antonio Reguera y Acea, patriota cienfueguero hecho prisionero
apenas comenzada la guerra del 1895 y deportado a la isla africana de Ceuta,
donde se enfermó de los pulmones falleciendo años más tarde en una cárcel
madrileña. Reguera fue uno de los miembros del Partido Revolucionario Cubano y
organizador de la Guerra Necesaria en territorio cienfueguero. En 1920 su
amigo Antonio Monasterio quiso rememorar al patriota que fuera Antonio Reguera
y costeó, de su fortuna personal, un hermoso busto esculpido por el célebre
escultor español Vitorio Macho, inaugurado el 30 de agosto de ese año.
Un año después, en 1921 se levantan dos magníficos bustos dedicados a los
poetas y patriotas cienfuegueros Antonio Hurtado del Valle y Clotilde del
Carmen Rodríguez, conocidos con los seudónimos de: El Hijo y la Hija del
Damují respectivamente. Ambos monumentos fueron esculpidos en mármol italiano
de Carrara en los talleres de Fradeti Barata, en Italia e inaugurados el 24 de
febrero, aniversario del Grito de Baire.
El 22 de abril de 1937 se inaugura un busto al doctor en medicina Alfredo
Méndez Aguirre a instancias del Ateneo de Cienfuegos y esculpido por el
artista cubano Alberto Boada. Méndez Aguirre fue un eminente cirujano que
realizó la primera operación de apendicitis en la región cienfueguera, e
introdujo la anestesia preoperatoria entre otros adelantos científicos.
En 1944, específicamente el 4 de julio es inaugurado el último de los bustos
que integran el sexteto de los que rodean el parque , nos referimos al
monumento erigido al benefactor Nicolás Salvador Acea de los Ríos, esculpido
por el escultor cienfueguero Mateo Torriente Bécquer y costeado por
suscripción popular. Nicolás Acea fue un rico comerciante y propietario de
ingenios que amasó una gran fortuna y al no tener herederos legó gran parte de
ella para construir y sostener las escuelas de Artes y Oficios "San Lorenzo" y
"Santo Tomás", así como el Asilo de Ancianos " Acea".
Después de una breve incursión por la historia de algunos de los monumentos
del parque Martí, invitamos a los lectores de estas líneas a que lo recorran y
observen detenidamente, para que así puedan apreciar no solo las magníficas
obras de arte que lo distinguen, y que son orgullo de todos los cienfuegueros,
si no también para que conozcan algunas de las grandes figuras de nuestra
historia regional y local.
Por: Alejandro García Rodríguez
Tomado de:
http://www.azurina.cult.cu