
Don Antonio Mamerto Reguera y Acea
REGUERA
y Acea Don Antonio Mamerto Abogado. Revolucionario Cubano.- Nació
en Cienfuegos el 11 de mayo de 1853 y falleció en Madrid el 18 de
noviembre de 1896. Desde muy joven su padre lo llevó a Galicia, done se
recibió de Abogado en la Universidad de Santiago de Compostela. Allí
se distinguió por su elocuencia natural que empleaba en predicar a
favor de la Independencia
de Cuba. Regresó a su patria, pero estimando que no tenía carácter
para luchar contra el medio ambiente, no quiso ejercer su carrera y como
su temperamento lo impulsaba a la actividad, se hizo cargo de la
administración del ingenio “Manuelita”, de la propiedad de su
padre. Transformó esa finca azucarera, que al comenzar la Guerra de
Independencia (1895) fabricaba cincuenta mil sacos
de azúcar. Joven, culto y rico , era el Mecenas de los
escritores de Cienfuegos. Su amor a las letras y al estudio lo llevaban
a ser generoso con los literatos . Al iniciarse la Revolución que había
de traer la Independencia de Cuba, nadie más caracterizado que el señor
Reguera para ponerse al frente de las
huestes libertadoras. Llegó la Revolución y se trasladó a la Habana
para embarcarse en un vapor que lo llevara a Nuevitas, donde se unirían
a las fuerzas que operaban en
aquella provincia. Un traidor lo denunció a la Policía y fue preso a
bordo del vapor. Condenado a presidio de Ceuta. Se enfermó de los
pulmones. Después de grandes esfuerzos por altas personalidades de España,
fue trasladado a la Cárcel Modelo de Madrid, donde falleció. El señor
Antonio Monasterio, amigo y admirador de nuestro biografiado, costeó un
magnífico busto del ilustre patriota modelado en Madrid, por un
escultor de fama y que ya ha sido colocado en el Parque Martí de esta
Ciudad Fue un hombre de vasta cultura, de alma noble y generosa, de carácter
intrépido y de patriotismo irreductible, causa de su prematura muerte.
Su retrato honra el Salón de Sesiones del Ayuntamiento de esta Ciudad
como un homenaje de alto aprecio al ilustre cienfueguero que falleció
en una cárcel de España, obligado a soportar la más dura expatriación.