El Primer Año de la Colonia Fernandina de Jagua

 

El Primer Año de la Colonia Fernandina de Jagua

 

              Los primeros tiempos de la colonia fueron muy azarosos por la falta de comunicación y material de trabajo.

              Con el fin de conseguir el adelanto de la Colonia, D. Agustín de Santa Cruz cedió cien caballerías más de terreno y ofreció otras treinta, pidiendo se le agraciara con el título de Conde de Santa Cruz de Cumanayagua y lo nombrasen Coronel de Milicias; pero a pesar de todos los bienes con que favoreció constantemente a los colonos, jamás les fueron concedidos.

              La vida se desarrollaba tranquila y laboriosa, cercando solares, haciendo las casas y labrando las tierras: teniendo el 9 de septiembre la alegría de ver llegar nueve colonos procedentes de Nueva Orleáns; mas estos extranjeros aumentaron los casos de fiebre y de vómito que les venía azotando.

 

Primeros Benefactores

 

              Es inolvidable la conducta seguida por D. Agustín de Santa Cruz y su familia en bien de aquellos pobres colonos enfermos. Convirtió su casa y su ingenio en hospitales, dedicándose, con su esposa y sus dos hijas, a cuidarlos personalmente, dándoles alimentos y medicinas gratuitamente.

              Con el mismo sentimiento de caridad. Llegó hasta parar los trabajos en su ingenio y su hacienda, cediendo a De Clouet sus aperos de labranza, sus esclavos y carretas.  También merece mención por su bondad, el proceder de D. Honorato Bouyón, D. Félix Lanier, el Dr. Monjeniét la curandera doña Belén conocida más tarde por la <<la vieja de las calabazas>>

              A causa de las enfermedades y de los insectos, muchos colonos se trasladaron junto al Saladito, mas no volvieron a la península de Majagua por medio de consejos y amenazas, pues así lo exigió D. Luis De Clouet.

              En esta época se efectuó el primer bautizo efectuado por el P. Loreto Sánchez.

              Al finalizar este año decrecieron las enfermedades y D. Agustín de Santa Cruz enseñó a los colonos los cultivos propios del país, para lo cual les proporcionó aperos de labranza. Esto dió entusiasmo y esperanzas, que aumentaron con la llegada de una fragata francesa que trajo 165 colonizadores.

              Por arbitrariedades y despotismos de D. Luis De Clouet, terminó este año con un rozamiento entre éste y D. Agustín de Santa Cruz.

 

Historia de Cienfuegos de 1820 a 1848

El Árbol Representativo de Cienfuegos

 

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