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Orquesta Aragón: Todavía suena el son sabrosón Durante más de 60 años
varias generaciones de cubanos han bailado y disfrutado la música de esta
orquesta, que es hoy toda una institución en la cultura nacional Mi abuela materna era muy
bailadora. Se escapaba a las plazas de bailes de su época y hacía sufrir
a mi abuelo, que no era muy agraciado para el ritmo. Y había que tenerlo.
De otro modo, era imposible marcar el un dos tres, un dos, del contagioso
cha cha chá tocado por los cienfuegueros de la Orquesta Aragón. Mi mamá salió a mi abuelo,
sin embargo, es fan de la agrupación y canta todos sus números de éxito.
Cada lunes pone la emisora Radio Progreso para escucharla. Así crecí,
oyendo la famosa orquesta. No es la que más me gusta, pero me hubiera
encantado que ganara el Grammy 2002 con su disco Charanga Eterna. Esta
institución musical, que ha marcado a varias generaciones de cubanos, se
lo merecía. Creada en 1939, por Orestes
Aragón, en Cienfuegos, poco tiempo después pasó a manos de Rafael Lay,
violinista que la dirigió hasta 1982, en que falleció. La hoy ancianita
charanga se niega a sucumbir ante el empuje de salsa, timba, rap, hip hop,
rock, pop y renace, quizá por la buena racha retro que toca a nuestra música
y sobre todo por el tesón de su director Rafael Lay Junior de preservar
la esencia sonora de la agrupación. Rafelito, como se le dice al joven
heredero, se enfrentó a etapas difíciles. La salida de varios de sus
miembros, algunos claves como el emblemático y fenomenal flautista
Richard Egües; la jubilación de Pepe Olmos, voz y otrora figura
rompecorazones del grupo; la salida de Felo Bacallao, también carismático
cantante y bailador, fueron momentos difíciles, además de la introducción
de un repertorio nuevo que no se comparaba con los de su etapa de oro.
Parecía que el público que la seguía no asimilaba los cambios y a los
nuevos no les interesaba ese ritmo contagioso pero algo arcaico. Hasta la reina Isabel... “Si tú oyes un son sabrosón,
ponle el cuño, es la Aragón”, con esta introducción abren todas sus
presentaciones, y es cierto que su timbre es inconfundible. El cha cha chá
lo han llevado a disímiles escenarios del orbe y en países como México
y Colombia han sido verdaderos reyes. Realmente se adueñaron del ritmo
creado por Enrique Jorrín, quien con su orquesta creó clásicos como La
Engañadora. Pero sin dudas, El bodeguero y Pare cochero, serían
arrolladores temas en salones y plazas de baile, así como en radio y
televisión. Bolero chá, mambo chá,
chaonda, danzón chá, derivaron de las fusiones que hicieron siempre con
otros géneros. Tumbas, bongoes, pailas, cuerdas, piano y bajo se acomodan
para los solos inolvidables en su momento de Egües y ahora de Eduardo
Rubio, quien tiene la difícil tarea de estar en la plaza del antiguo
maestro. Con el sello disquero Lusáfrica,
la Aragón se ha colocado de nuevo en un sitial especial dentro y fuera de
la Isla. Su nominación para el Grammy 2002 con Charanga Eterna, es prueba
de ello. En esta grabación participaron estrellas de la valía de Omara
Portuondo, Dama del Buena Vista Social Club; Felo Bacallao; el africano
Papa Wemba y Cheo Feliciano. Y habrá más. Después de Charanga..., los
aragonísimos se han renovado. Y como antes fusionaron, esta vez lo
hicieron, nada menos que con rock and roll y con rap. Aragón en route, es
el último álbum salido al mercado. Viene caliente, como diríamos los
cubanos. Incendiará las pistas de los bailadores porque desde su esencia
musical se funde en sonoridades de estos tiempos. Además, algo muy
especial es que está grabado de una manera atípica. Se realizó con
participación del público en los estudios de Radio Progreso, su casa prácticamente.
“Se hizo con todos juntos, de arriba abajo y sin ediciones” explicó
Rafael Lay en una presentación del CD. La energía que recibían los músicos
del público, que hasta bailaba, se siente. Ahora están de moda los
decanos de la música cubana. Compay Segundo al frente de la batería
pesada seguido por los integrantes del Buena Vista y entre las
agrupaciones la orquesta Aragón, que viene sonando duro para recuperar su
trono. Aunque no lograra el éxito de los 50, siempre será una charanga
eterna. Orquesta Aragón Charanga Eterna Lusáfrica, 1999. LU 220 l
Grabado en La Habana, 1999 l Producido por José Da Silva l Rafael Lay Bravo: violín,
voz l Dagoberto González: violín l Lázaro González: violín l Celso Valdés: violín l
Guillermo García: congas l Inocente Álvarez: timbales l José Palma: güiro l Eduardo
Rubio: flauta l Roberto Espinoza: bajo l Orlando Pérez: piano l Ernesto
Bacallao: voz l Juan Carlos Villegas: voz l Armando Amezaga: voz l Omara
Portuondo: voz l Felo Bacallao: voz l Papa Wemba: voz l Cheo Feliciano:
voz l Pablo Santamaría: voz l Pancho Amat: tres l Juan Verdera:
violoncello Temas Así
son Boncó (That’s How the Boncó Are); Siboney; Me boté de guano (I’m
a Tough Guy); No quiero llanto (I Don’t Want Crying); Arrímate pa’ cá
(Get a Little Closer); Para sentirme mejor (So I Can
Feel Better); Son al son (Son to Son); El paso de Encarnación (The Rhythm
of Encarnación); La reina Isabel (Queen Elizabeth); Guacharumba; Mi son
es un vacilón (My Son Is Like No Other); Bruca maniguá; Qué camello, qué
salchicha (What a Camel, What a Sausage). Arreglos de Rafael Lay
Apezteguía, Tony Taño, Rafael Lay Bravo, Richard Egües Arrangements
by Rafael Lay Apezteguía, Tony Taño, Rafael Lay Bravo, Richard Egües and Dagoberto González.
Tomado de: Revista Prisma
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Asociacionismo de la Emigración Española a Cienfuegos en el Siglo XIX |
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