Síntesis Histórica del Ateneo

 

Síntesis Histórica del Ateneo

 

              De acuerdo con la Memoria Descriptiva, Histórica y Biográfica de Cienfuegos, de Roussea y Díaz de Villegas, “en la noche del 14 de diciembre de 1917 se reunieron en lo salones del Colegio Médico de esta Ciudad, numerosos profesionales de Cienfuegos, correspondiendo a la citación suscrita por los señores Dr. Sotero Ortega, Dr. Andrés A. Del Real, Lcdo. Francisco Sánchez Mármol, Dr. Julián A. Sánchez, Dr. Alfredo Terry, Sr. Juan P. Ross y Dr. Samuel Ordext, con el propósito de constituir el Centro de Profesionales de Cienfuegos, institución que haría converger sus iniciativas a levantar y mantener en alto el prestigio de las profesiones estableciéndola mismo tiempo corrientes de confraternidad profesional”.

 

Su primera directiva fue la siguiente:  

 

Presidente: Dr. Sotero Ortega.

Vice-presidente: Sr. Alfredo Colli.

Secretario: Sr. A. Fajardo.

Vice-secretario: Sr. Francisco Otero D. Estrada

Tesorero: Dr. Alfredo Méndez.

Vice-tesorero: Sr. Pedro Modesto Hernández.

Vocales: Sr. Ramón Fernández Tablada.

                Dr. Andrés A. del Real.

                Sr. Juan P. Ross.

                Dr. Joaquín Meruelo.

                Dr. Domingo Urquiola.

                Sr. Eduardo Terry.

 

              Después de la celebración de las fiestas del Centenario de la fundación de la Ciudad, en abril de 1919, el Centro de Profesionales de Cienfuegos cambio su nombre, mediante acuerdo de su Junta General, por el de Ateneo de Cienfuegos (Centro de profesionales): y algunos años después se le suprimió la frase (Centro de Cienfuegos), quedando desde entonces con su nombre: Ateneo de Cienfuegos.

              La fundación del ateneo, partiendo del centro de profesionales, se debió a la iniciativa y al tesón inquebrantable del gran cienfueguero Pedro Modesto Hernández, a quien la Ciudad le debe más bellas páginas de su historia a partir de las Fiestas del Centenario y hasta su muerte, ocurrida el 28 de agosto de 1924.

              Durante sus primero años, el Ateneo fue presidido por el Dr. Sotero Ortega Bolaños, de cuyas manos pasó a las del Dr. Pedro López Dorticós, que paseó en triunfo, a través de los veinte años en que lo presidió, la antorcha figurante de su apasionado amor a la Ciudad. Después, cuando la vida, con sus insoslayables exigencias, lo arranco de su lar nativo, para ocupar en la Capital las más altas posiciones políticas y administrativas, donde su talento ha brillado siempre, fue sustituido por el eterno enamorado de la Ciudad y de sus glorias, por el abanderado sempiterno de todas las causas locales, el Dr. Bienvenido Rumbaut.

              Por su tribuna han desfilado las más destacadas personalidades de nuestro país y muchas del extranjero. Entre ellas podemos destacar las siguientes: Francisco Villaeespesa, Jacinto Benavente, Eduardo Zamacois, Federico García Lorca, José María Chacón y Calvo, Jorge Manach, Carlos Márquez Sterling, Emeterio Santovenia, José Manuel Cortina, Enrique Gay Calbó, Francisco González Cuesta, Rafael Marquina, Antonio Sánchez de Bustamante, Agustín Acosta, Carlos Felipe Armenteros, Antonio Alonso Pujol, Santiago Rey, Francisco Ichaso, Emilio del Real, Joaquín Martínez Sáenz, Lilia Castro de Morales, Medardo Vitier, Juan J. Remos, Gustavo Gutiérrez, Manuel Bisbé, Ramiro Guerra, Gerardo Castellanos, Mario Fuentes Aguilera, Bernardo Figueredo, Severo García Pérez, Luis Machado, Monseñor Eduardo Martínez Dalmau, Ernesto García Alzola, Justo Rodríguez Santos, Guillermo Villaronda, Genaro Artiles, Juan Chabás, Pedro Martínez Inclán, Luis A. Baralt, Fausto Quintero y muchos más que harían interminable esta relación.

              Sus salones se han visto prestigiados por magistrales exposiciones pictóricas y escultóricas, como la procedente del Estudio Libre de Pintura y Escultura de La Habana, dirigida por Eduardo Abela, en 1938; las de los salones de Humoristas de 1939, 1941 y 1942; la de la sala Permanente de Pintura y escultura del Ministerio de Educación, integrada por las obras premiadas en las exposiciones nacionales de 1935 y 1938; la de Arte Moderno Universal, patrocinada por el crítico Robert Altman, etc. Además, se han exhibido las obras de artistas tan conocidos como Tomás Pedrosa, Conrado Massaguer, Alfonso Salcinez, Carlos Cortés y Eduardo Abela, entre otros. Y entre los locales, Juan David, Mateo Torriente, Pura Carrizo, Benjamín Duarte, Carlos Cortés, Emerson Cabrera, etc.

              Por iniciativa del Ateneo, se celebraban todos los años los festejos conmemorativos de la fundación de la Ciudad, que casi siempre duraban varios días, alrededor del 22 de abril. Entre esos festejos se destacaban por su importancia: el Banquete Anual de los Cienfueguero Ausentes, que ya se celebraba en muchas otras poblaciones de Cuba; la Velada Anual, en la que se desarrollaba siempre un interesante programa, que se inicia con una sesión solemne; la Concesión de la Medalla Anual del ateneo a quienes hayan distinguido cada año en obras literarias, artísticas o científicas, en los deportes o en servicios a la comunidad municipal, en cualquiera de los aspectos creadores y fundamentales de la municipalidad; las exposiciones de productos industriales, de artes manuales, de fotografías, de periódicos y revistas; las competencias de atletismo; los homenajes a cienfuegueros ilustres desaparecidos, colocando tarjas evocativas en lugares adecuados, etc.

              También ha patrocinado el Ateneo, en distintas oportunidades, recitales poéticos y conciertos musicales, presentando en los primeros, entre otros, a Berta Singerman, Dalia Iñiguez, Carmina Benguría, Gilda Lois, Carmita Ignara, Eduardo Franco, etc; y en los segundos, a los violinistas Diego Bonilla, Ángel Reyes y Gabriel del Orbe, y a la pianista Gipsy Grabau, entre otros. Aparte de estas presentaciones, contribuyó en forma destacada a la organización de la Orquesta Filarmónica de Cienfuegos, que dio su primer Concierto, bajo la dirección del Ateneísta Don Agustín Sánchez Planas, ya desaparecido, el 4 de diciembre de 1948.

              El Ateneo celebraba anualmente la cena martiana y destacando su labor apostólica y orientadora cada vez que lo propiciaban las circunstancias. Durante la cena, que se celebraba generalmente en la noche del 27 de enero, víspera de su nacimiento, se desarrollaba un interesante programa de animación en el cual se leían y comentaban sus pensamientos, se recitaban poesías alusivas, se citaban pasajes interesantes de su vida polifacética y se analizaban, en fin, su ingente labor revolucionaria, periodística y literaria. Terminada la cena, a las doce de la noche, todo los ateneístas se trasladaban al Parque central para colocar la primera ofrenda floral del día-aniversario en el monumento erigido allí a su memoria.

              Uno de los acontecimientos más transidos de poesía y entusiasmo popular, era la proclamación de Miss Cienfuegos y sus Damas de Honor, que tenía lugar cada año, durante los festejos del aniversario. En ese acto, que se celebraba en un lugar público, para que pudiera disfrutar de él todo el pueblo, el poeta premiado en el certamen que se convocaba cada caso, recitaba su canto a Miss Cienfuegos, y ella colocaba en su solapa la flor simbólica de su triunfo, según la tradición de los Juegos Florales nacidos en Provenza. Miss Cienfuegos ostentaba la representación de la Ciudad durante todo el año, hasta los festejos del aniversario siguiente, y era invitada de honor a todos los actos sociales, deportivos y de cualquier otro carácter que tienen efecto en ese lapso.

              Una de las actividades que tuvieron resonancia de todas las efectuadas por el ateneo, era el sostenimiento, durante varios años, de un campamento de Verano en terrenos de Revienta Cordeles, donde los niños de las escuelas públicas recibían lecciones de atletismo y natación, y también los beneficios de ejercicios físicos por los mejores métodos reconocidos universalmente, en un higiénico ambiente de sol y aire libre, y de sana alegría y disciplina. Este campamento funcionó siempre bajo la dirección del Profesor Serafín San Martín, entonces Presidente de su Sección de Cultura Física.

              El futuro historiador de Cienfuegos tendrá ineludiblemente que mencionar al Ateneo con reiteración, cuando se refiera al desenvolvimiento cultural y material de la Ciudad, pues siempre supo brindar sus iniciativas o cooperar con otras, cada vez que fue necesario o conveniente hacerlo.

              A nosotros, los cienfuegueros, independientemente del lugar donde residamos, nos corresponderá trabajar por nuestra ciudad, por el rescate, mantenimiento y creación de instituciones, centros y demás que contribuyan al desarrollo de nuestra ciudad, en feliz y sana convivencia con un pasado del cual mucho tendremos que rescatar, de un presente que no podemos obviar y de un futuro que deberá ser con todos y para el bien de todos.

 

Directiva y Secciones de Trabajo del Ateneo. Elecciones celebradas el 8 de enero de 1956.

Un Paseo por Cienfuegos

¡Aquí, en Cienfuegos!

El Teatro Avellaneda

 Foro -La Majagua-

 

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