La cultura bantú en la región cienfueguera. Rescate del patrimonio intangible en la conformación de la identidad

 

La cultura bantú en la región cienfueguera. Rescate del patrimonio intangible en la conformación de la identidad

 

  1. Resumen
  2. Introducción
  3. Conclusiones
  4. Bibliografía

     

RESUMEN

"La Cultura Bantú en la Región Central. Rescate del Patrimonio Intangible en la conformación de la identidad"es un trabajo que trata de compendiar la mayor cantidad de información y evidencias de la etnia bantú y su cultura en la antigua Región Central de la cual formaba parte la actual ciudad de Cienfuegos en pos de demostrar la importancia que tiene e rescate de este componente cultural en la conformación identitaria de Cienfuegos.

La novedad del trabajo reside en brindar un compendio informativo de toda los datos que evidencien la presencia de la Cultura Bantú en la Región Central con el fin de investigar con posterioridad el caso específico de la zona cienfueguera y rescatarlo como parte del patrimonio intangible y de la identidad de esta provincia.

INTRODUCCIÓN

El presente trabajo titulado "La Cultura Bantú en la Región Central. Rescate del Patrimonio Intangible en la conformación de la identidad", pretende dentro de sus objetivos hacer una análisis histórico de la presencia de la Cultura Bantú en sus más diversas manifestaciones en la Región Central del país, tratando de recopilar la mayor cantidad de información que sobre esta temática exista, en pos de brindar una herramienta para el posterior desarrollo de investigaciones al respecto y fomentar la perspectiva de rescate de este componente como patrimonio intangible indispensable en la conformación de la historia e identidad de la región.

Para la realización del mismo ha sido necesario ahondar cuestiones como: la situación socioeconómica de la Región Central durante la esclavitud, atendiendo a los distintos tipos étnicos que poblaron el país y la región en específico, y otros aspectos tales como: costumbres, motivaciones religiosas, bailes, música, características sociolingüísticas, vestuarios, etc. Así como resaltar la presencia de procesos de sincretización y transculturación ocurridos dentro de la propia Cultura Bantú y con otras como la Yoruba.

En la realización de este trabajo investigativo constituyó un pilar imprescindible la revisión bibliográfica de autores tan importantes como: Carmen Guerra, Jesús Guanche, Miguel Barnet, Fernando Ortiz, Ramiro Guerra, Jesús Fuentes, Lidia Cabrera, entre otros.

     

  1. Evidencias históricas de la presencia de los "Congos" en Cuba. Región Central.

     

    Se entiende por Bantú como "Término aplicado a los pueblos que habitan el extenso territorio del continente africano comprendido entre el extremo sudoriental de Nigeria y el Camerún, en la costa de África Occidental; Kenia, en la costa del Océano Índico, África Oriental; y Namibia y África del Sur, en el extremo sur del continente. Estos pueblos evidencian un origen lingüístico común que ha llevado a los estudiosos a considerarlos como el conglomerado etnolingüístico bantú. Para el estudio del aporte bantú a la cultura cubana, resulta de especial interés el conocimiento del desarrollo histórico y cultural de aquellos pueblos que durante el tráfico negrero estuvieron asentados en la región de la cuenca del río Congo o Zaire, por haber sido esta la principal zona exportadora de esclavos bantú hacia América; es decir, el pueblo bakongo y sus vecinos más cercanos".

    Según el criterio de especialistas en el tema como Miguel Barnet, Jesús Guanche, María Elena Vinuesa, Argeliers León, entre otros esta cultura s una de las del área africana de mayor presencia en Cuba, la cual se concentró a su vez en las distintas zonas regionales del país como fuerza de trabajo.

    Para designar lo bantú en Cuba se ha generalizado con el término Congo que ha asumido por tanto un contenido multiétnico a través del cual se entiende todo el legado bantú tanto material como espiritual desarrollado en Cuba. El término Congo no se utilizó en Cuba solamente para denominar a los esclavos traídos a Cuba del pueblo congo o bakongo como también se le conoce, sino que se le aplicó a todos los esclavos provenientes de la desembocadura del Río Congo o Zaire.

    Los criterios que se pueden ofrecer sobre la presencia de las distintas etnias africanas que se asentaron en las regiones del país poseen un carácter relativo, así como los datos demográficos ofrecidos por algunos investigadores basados la gran mayoría en información conservada en los archivos de las parroquias, entre otras fuentes.

    Esta evidencia demográfica habla del período que comprenden desde el siglo XVI al XIX, según María Elena Vinueza la investigadora Gloria García publica en un artículo periodístico titulado Esclavos africanos en La Habana del siglo XVI que "de un total de 173 esclavos registrados en documentos notariales, 77 presentaban denominaciones étnicas del área bantú, como angola o engola, ambo, anchica, bateque y congo, o sea, que representaban un 44,5 % del total de esa muestra."

    En los siglos posteriores al XVI con el propio despliegue y auge económico de la Isla de Cuba aumentó la población africana. Sobre todo en el siglo XVIII donde se hace necesario acopiar la mayor cantidad de mano de obra esclava la cual contribuiría posteriormente a situar a la Isla dentro de los principales productores de azúcar ya en el siglo XIX.

    Pude verse que entre el año 1757-1846 la población se sextuplicó teniendo en cuenta que según datos "la población de la Isla en 1757 era de 170 habitantes (…) y en el año 1846 la densidad de población general había aumentado a 8,38 habitantes por Km2."

    Mediante los censos de la época se constata que existían tres componentes raciales fundamentales: los blancos, los de color libres, los esclavos.

    En correspondencia con el tema en estudio se prestó mayor atención a los datos sobre la cantidad de población de denominadas "de color libres y esclava" las cuales se comportaron de la siguiente forma:

     

    Año

    De Color

    De Color libres

    Esclavos

    1775

    75 203 (43,3 %)

    30 675 (17,8 %)

    44 528 (25,9 %)

    1846

    472 985 (52,6 %)

    149 226 (16,6 %)

    323 759 (36 %)

     

    En la tabla anterior se refleja el crecimiento experimentado por las personas de color y sobre todo en la población esclava, sin embargo este crecimiento se efectúo de modo diferente en las diversas zonas del país.

    En la zona central por ejemplo del período 1775-1827 se comportó de la siguiente manera:

    Estamentos raciales en cada cien habitantes permanentes

     

    Año

    De Color

    De Color libres

    Esclavos

    1775

    32

    15

    17

    1827

    43

    17

    26

     

    O sea que la entrada de personas destinadas a la explotación en el período de 1763 a 1846 se constituyó en una característica de la sociedad cubana.

    También resulta significativo y correspondiente definir lo que se entendía antes en esta etapa por Región Central, zona a la cual pertenecían las actuales ciudades de: Cienfuegos, Villa Clara, Sancti Spíritus, Ciego de Ávila. Esta distribución se denomina Región Socioeconómica determinada sobre la base de los nexos económicos, la representatividad sociopolítica, etc. Influidos además por el conjunto productivo-comercial y sociocultural de la zona socioeconómica que a su ve estaban compuestas por zonas de especialización productiva como: cafetales, vegas, plantaciones, sitios, etc.

    Acerca de la Región Central cuenta con la información computada por Nery Gómez y Manuel Martínez recopilada a partir de la revisión exhaustiva de 13 volúmenes del archivo de la Parroquia de Placetas, investigación que arrojó que "de 493 negros bautizados en le período 1817-1882, 160 resultaron ser congos para un 32,4 %, índice más elevado entre los esclavos de procedencia étnica conocida". Lo cual hizo concluir a muchos investigadores incluyendo a los anteriormente mencionados que la presencia conga en la Región Central era considerable en relación al total de nuevos esclavos introducidos, sobre todo en la región de Placetas.

    Gran parte de los investigadores que investigan sobre este tema le otorgan una valía extraordinaria a los datos e informaciones obtenidos a través de las investigaciones y revisiones hechas a los archivos parroquiales por cuanto consideran "esta fuente una de las más seguras y completas, atendiendo a que el bautismo del negro africano fue para el esclavista en Cuba no solo una justificación moral de la esclavitud como sistema, sino además, según el criterio manejado por estos dueños y explotadores de hombres, un medio para destruir su identidad étnico cultural y para someter con la nueva religión a una masa de esclavos a los cuales tenía como su propiedad, objetivos que como todos sabemos no siempre lograron."

    También en la tabla publicada por Carmen Guerra e Ivonne Núñez bajo el titulo Denominaciones étnicas de los esclavos bautizados en la jurisdicción de Villa Clara en el período comprendido entre 1840 y 1870, donde "de un total de 582 africanos, 243 se identifican como congos representando el 41, 75 % lo que les convierte en el grupo más numeroso de la muestra con respecto a los otros grupos étnicos".

    Carmen Guerra también en su trabajo Sobre la crisis esclavista en la antigua Región de Cienfuegos recalca la importancia del trabajo esclavo para el despliegue y poderío azucarero de la zona, así "En 1838 la región produce 237 00 arrobas de azúcar en 26 ingenios con un total de 1502 esclavos (...) el auge azucarero eleva estas cifras a "(completar las cifras)

    En la Región Central resulta distintiva la existencia del Cabildo de Congos Reales San Antonio de Trinidad, abordado y estudiado desde diferentes perspectivas. Entre los autores que le han prestado atención se encuentran Rolando Pérez, musicólogo, con su monografía titulada El Cabildo de Congos Reales San Antonio de Trinidad , Leydi Mendoza Lorenzo con su Estudio sobre el Cabildo de Congos Reales "San Antonio", de Trinidad, entre otros. En su monografía de Rolando Pérez analiza el Ingenio San Isidro de Manacas el cual presentaba un total de "140 esclavos, de los que 61 eran congos, para un 31,4 % del total, siendo en este caso la mayor representatividad étnica entre los esclavos ". También analizó el Ingenio Río Abajo donde de una muestra de "104 esclavos 70 eran congos o sea un 66, 7 % del total."

    El criterio casi unánime de la mayor cantidad de investigadores acerca de esta temática coincide en el componente bantú estuvo muy presente en cada una de las diversas regiones del país y con respecto a otros componentes étnicos africanos resulta mayoritario, argumento que lo coloca como un ingrediente imprescindible de la cultura cubana. Al respecto Rafael López Valdés plantea:

    "Existe un criterio generalmente aceptado por los estudiosos aunque nunca probado fehacientemente de que en Cuba los aportes humanos fundamentalmente procedentes de África tuvieron su origen en el territorio de la actual Nigeria, mencionándose entre ellos a los yorubas y a los conocidos generalmente como carabalíes. Sin subestimar la riqueza de los aportes de los pueblos de esta área a la cultura cubana, las influencias bantú originadas en zonas de África Occidental al sur del Ecuador fueron sin duda las más sostenidas, desde los primeros tiempos de la colonia hasta las postrimerías del comercio de esclavos. Además, desde el punto de vista cuantitativo los componentes étnicos de población bantú mantuvieron un peso específico de relevancia en las cargazones de los buques negreros con destino a la Isla. Es válido por consiguiente plantearse la hipótesis de que entre las influencias africanas, las de origen bantú jugaron el papel más destacado en el proceso de formación de la cultura popular indiana-criolla-cubana".

     

  2. Cultura Bantú en Cuba. Principales Connotaciones.

     

Los esclavos de procedencia bantú al igual que los esclavos procedentes de otras zonas de África fueron mediante la trata negrera insertados en la vida de la Isla de Cuba como medio de explotación o sea mano de obra. Aunque estuvieron confinados a tareas específicas no dejaron de practicar todo el conglomerado de elementos que conformaban su identidad cultural y que luego fue sincretizándose y pasando por el prisma de la transculturación adaptándose al medio socio cultural que primaba en cada región.

Se distinguen como portadores de una cultura interesante en los más disímiles órdenes tales como: el lingüístico, musical, danzario, religioso, etc.

La participación sostenida de la Cuenca del Congo en el tráfico de negros propició que aún hacia el año 1880 muy cerca del período de abolición de la esclavitud se estuvieron introduciendo negros de esta procedencia en Cuba. Con la abolición esta población tuvo que adaptarse a las nuevas condiciones de vida, muchos emigraron hacia las ciudades y se concentraron en zonas específicas que muchas veces por la gran concentración de congos y sus descendientes se les denominó con el nombre de "conguerías", o sea el lugar donde situaron sus viviendas.

Según Maria Elena Vinueza la mayor cantidad de información reunida acerca del componente bantú se refiere a las provincias de "Pinar del Río, La Habana, Matanzas, Villa Clara, entre las zonas de producción azucarera del siglo XIX, la concentración de la población bantú y la presencia de elementos de ese antecedente cultural en la práctica musical y danzaria de nuestro pueblo".

Esta afirmación se puede hacer extensiva también a los cultos religiosos y a las características etnolingüísticas. En el caso de la Región Central la mayoría de los autores coinciden en que en la zona de Villa Clara la parte de Sagua la Grande fue donde prima una mayor conservación de todas las tradiciones, costumbres y todo lo referente al legado bantú, además se mencionan las zonas de Remedios, Rancho Veloz, Ranchuelo y la Esperanza como referencias aisladas de asentamientos congos.

Sancti Spíritus por la existencia de varios cabildos se considera como una región de lata concentración de congos, sobre todo en la parte de: Condado, Sancti Spíritus, Paredes, Guasimal, el Cabildo de Congos Reales de Trinidad, etc. Y la provincia de Cienfuegos donde la información indica que la concentración de presencia conga estuvo en lugares como: los actuales municipios de Aguada de Pasajeros, Palmira, Abreus, Cruces, Lajas y Cienfuegos. Los antiguos cabildos congos en Cienfuegos fueron ubicados en las localidades de Cruces, Lajas, Cienfuegos y Palmira.

En el trabajo titulado Descripción de los remanentes de lenguas bantúes en Santa Isabel de las Lajas de Gema Valdés Acosta se declara al hablar de Lajas en el contexto cienfueguero que "entre las décadas del 40 al 60 del propio siglo XIX se produjo una etapa de alto desarrollo azucarero en la zona, conocida en nuestra economía como el "boom" azucarero en Cienfuegos, respaldado en los capitales de Tomás Terry..."

Esta autora refiere que en el año 1862 en la zona de Lajas la población de negros ascendía a 2875 de un total de 6309 personas, o sea, que si bien la mayoría de esta población no era negra este grupo constituía un porciento considerable de forma general.

Se dice que Tomás Terry trajo a sus centrales esclavos preferentemente de los "grupos musundi, mumbona y congos reales".

Cuentan las fuentes históricas que al agotarse el régimen esclavista Tomás Terry facilitó tierras a sus esclavos en Lajas. Los negros que se asentaron en esa zona quedaron como fundadores de barrios como "La Guinea" y del Casino de San Antonio.

CONCLUSIONES

  • Se puede afirmar que el componente multiétnico bantú conocido en Cuba como Congos, estuvo distribuido en las diferentes regiones del país y que su presencia en la Región Central fue notable, por lo cual resulta muy importante su estudio.

     

     

  • Se hace necesario investigar que grado de concentración alcanzó el componente bantú en Cienfuegos y hasta que nivel de desarrollo ha llegado su legado cultural mediante sus descendientes en la actualidad.

     

     

  • Es de vital importancia profundizar en los estudios acerca de esta temática, con el fin de rescatar el legado cultural bantú como parte integrante de la identidad cienfueguera.

     

BIBLIOGRAFÍA

§Barnet, Miguel. "Sobre los cultos congos de origen bantú en Cuba". La Fuente Viva. La Habana, Ed. Letras Cubanas, 1983, pp. 198-229.   

Colectivo de Autores. Historia de Cuba. La Colonia. Editorial Félix Varela, La Habana, 2002. tomo 1. p. 267

Gómez Abreus, Nery y Martínez Casanova, Manuel. Contribución al estudio de la presencia de las diferentes etnias y culturas africanas en la Región Central de Cuba. Islas 85 (Villa Clara), : sept-dic de 1986. pp. 114-120.

Guerra, Carmen. Sobre la crisis esclavista en la antigua Región de Cienfuegos. Islas 85 (Villa Clara) ), : sept-dic de 1986. pp 133-148.

López Valdés, Rafael. "Pertenencia étnica de los esclavos de Tinguabo (Guantánamo) entre 1789 y 1844", Revista de la Biblioteca Nacional José Martí, año 77, 3ra. época, vol. XXVIII, septiembre-diciembre, no. 3, Ciudad de La Habana. 1986.

Rosa, Gabino de la 1985 "Denominaciones étnicas de los cimarrones de Cuba", revista Bohemia, septiembre 20, Ciudad de La Habana.

Valdés Acosta, Gema. Descripción de los remanentes de lenguas bantúes en Santa Isabel de las Lajas. Islas 48 (La Habana), p. 67-86.

Vinueza, María Elena. Presencia y significación de lo bantú en la cultura musical cubana. Tomado de: www.lajiribilla.cu/anteriores/ant_fuenteviva

 

Autores:

Lic. Zenaida López Borges

zech@fmec.ucf.edu.cu

Lic. Yudy Águila Cudeiro

Universidad de Cienfuegos "Carlos Rafael Rodríguez"

<<VOLVER>>